El sistema de evaluación ambiental acaba de recibir un proyecto de gran envergadura ligado al exministro Gonzalo Blumel. La sociedad Aqua Terra SPA presentó ante el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) la iniciativa Desaladora Multipropósito La Serena, a través de su matriz Desaladora SPA. El proyecto contempla una inversión de US$370 millones para la construcción y operación de una planta desaladora en la Región de Coquimbo.
De acuerdo con los antecedentes del expediente, la planta se ubicaría en la comuna de La Serena, provincia del Elqui, específicamente en el sector Punta Porotos, a unos 18 kilómetros al norte de la ciudad de La Serena. La capacidad productiva de diseño de la planta será de un máximo de 2.000 litros por segundo de agua desalada, según se detalla en la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). El funcionamiento será por etapas, de modo que la producción se irá incrementando de forma progresiva hasta alcanzar la plenitud en 2041.
La tecnología que se empleará para el tratamiento del agua es la ósmosis inversa, según consta en la evaluación presentada ante el SEIA.
El proyecto contempla obras complementarias de tipo marítimo y costero. También incluye un sistema de distribución del agua que conectará la planta con la Estación Terminal, lo que permitirá trasladar el recurso desalado desde el punto de producción hasta su destino final. Estas instalaciones forman parte del diseño integral de la desaladora, que no se limita a la unidad de producción.
Para abastecer de energía a la planta, la iniciativa considera una línea de transmisión eléctrica de 66 kV y una subestación seccionadora de 220/66 kV. Estas obras se conectarán al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y garantizarán el suministro tanto para la desaladora como para las instalaciones complementarias.
La construcción del proyecto está programada para comenzar en 2028. La primera operación parcial se iniciaría en 2031, con una capacidad de 500 litros por segundo de agua desalinizada. En 2034 se produciría el primer crecimiento operacional, elevando la capacidad a 1.000 litros por segundo. El siguiente hito tendría lugar en 2038, cuando se concrete el último crecimiento operacional. La capacidad máxima de diseño, de 2.000 litros por segundo, se alcanzaría recién en 2041. De esta manera, entre el inicio de las obras y la operación plena transcurrirían 13 años. La fase de cierre del proyecto, en tanto, está fijada para el primer semestre de 2071. Ello implica que la vida útil de la infraestructura se extenderá durante varias décadas, con una operación que superaría ampliamente los 30 años en régimen.
Según los antecedentes legales presentados ante el SEIA, el exministro de la Secretaría General de la Presidencia y del Interior, Gonzalo Blumel, aparece como uno de los representantes de la sociedad por acciones. El representante legal de la iniciativa es Sergio Blumel González, quien a su vez se desempeña como gerente general de Blümel Ingeniería. Según la información publicada en el sitio web de esa empresa, la firma presta servicios de consultoría en proyectos vinculados a la minería, el transporte y el almacenamiento. La descripción contenida en el propio sitio de la empresa permite dimensionar el área de especialización en la que se inscribe el representante legal del proyecto.
La etapa de construcción será la que concentre el mayor requerimiento de personal. En esa fase se estima un promedio de 381 trabajadores, con un máximo de 725 personas. Esa es la cifra más alta del ciclo de vida del proyecto, ya que la operación posterior exige una dotación significativamente menor. En plena operación, en cambio, la dotación necesaria descendería a 60 personas. La diferencia de dotación entre ambas fases evidencia el carácter intensivo de los trabajos de construcción y el menor personal requerido una vez que la planta se encuentra en funcionamiento.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
