
El diseño comunicacional del gobierno se convirtió en el nuevo foco de tensión dentro del oficialismo. Dirigentes de Chile Vamos presionan para que el Ejecutivo recupere una figura dedicada exclusivamente a la vocería, pero en La Moneda aseguran que no existe intención de modificar el esquema vigente.
El debate escaló en menos de una semana. Partió como un comentario aislado y terminó como una inquietud compartida por parlamentarios y dirigentes de la coalición gobernante, en medio de críticas por la forma en que el sector comunica la agenda del Presidente José Antonio Kast.
EL ORIGEN DEL DEBATE
El actual esquema nació en mayo, cuando la entonces ministra de la Secretaría General de Gobierno, Mara Sedini, dejó el gabinete. Desde ese momento, La Moneda redistribuyó las tareas comunicacionales en lugar de nombrar un reemplazante.
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, asumió la vocería de gobierno. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, quedó como portavoz de contingencia. Y el subsecretario de la Segegob, José Francisco Lagos, se hizo cargo de la difusión de políticas públicas.
Ese diseño fue definido por el propio Presidente tras el ajuste ministerial de mayo. Sin embargo, en los últimos días ha sido objeto de cuestionamientos públicos por parte de dirigentes de Chile Vamos, que piden una voz única que ordene y proyecte los mensajes del Ejecutivo.
LAS VOCES DE CHILE VAMOS
Una de las primeras en instalar el debate fue la vicepresidenta de la UDI, María José Hoffmann. En Radio Agricultura sostuvo que el oficialismo necesita un ministro vocero y reconoció que su sector no es bueno en comunicaciones.
“Cuando tenemos un talón de Aquiles, como ha sido el tema de las comunicaciones en la derecha, quizás no sería mala idea pensar en tener una persona encargada de las vocerías, como ha sido siempre”, afirmó.
Al día siguiente, el diputado de RN Diego Schalper profundizó la crítica. En entrevista con La Tercera aseguró que el gobierno de Kast necesita un vocero con urgencia. Días después complementó que falta alguien que informe diariamente cuáles son los focos comunicacionales del Ejecutivo.
Schalper utilizó una metáfora futbolística: el gobierno necesita un parlante que fije la línea gubernamental. Y al ser consultado si Renovación Nacional tenía postulantes para el cargo, respondió que hay varios parlantes en el camarín, pero que el técnico debe tomar la decisión.
Este lunes se sumó el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri. En la misma emisora sostuvo que el sector está perdiendo la batalla comunicacional y coincidió en que hace falta una autoridad dedicada exclusivamente a esa tarea.
“A todos nos gusta ahorrar ministerios y hacer más eficiente las cosas, pero, evidentemente, la tarea de articulador de Claudio Alvarado es una tarea importantísima, que quita mucho tiempo”, dijo el parlamentario UDI.
LA RESPUESTA DE LA MONEDA
Pese a la seguidilla de declaraciones, el asunto no fue planteado formalmente durante el comité político ampliado de este lunes entre el Ejecutivo y los partidos oficialistas. En Palacio aseguran que el diseño se mantiene y que, por ahora, no hay intención de cambiarlo.
El ministro Alvarado evitó ahondar en el debate. Señaló que el gobierno respeta las opiniones de los parlamentarios y que siempre las considera, y recordó que existen espacios permanentes de evaluación y mejora.
La postura del Ejecutivo encuentra respaldo en el Partido Republicano. Su presidente, el senador Arturo Squella, desestimó las críticas provenientes de Chile Vamos y defendió el modelo definido por el Mandatario.
Squella sostuvo que planteamientos como estos desordenan y que, si el Presidente tomó una decisión sobre una estructura, los partidos deben someterse a ella. Agregó que ese tipo de definiciones son muy propias de La Moneda.
La defensa del senador ocurre, además, en un momento en que el propio Partido Republicano ha sido sindicado por instalar desorden en la agenda de gobierno. La semana pasada, Kast llamó la atención a los partidos de la coalición y les pidió concentrarse en las prioridades del Ejecutivo: seguridad, crecimiento y empleo.
LA MIRADA DE LA UDI
En la UDI, sin embargo, las voces no son uniformes. La jefa de bancada, Flor Weisse, planteó que la discusión no debiera centrarse en quién ejerce la vocería, sino en cómo fortalecerla.
Weisse reconoció que actualmente la responsabilidad recae en el ministro del Interior, pero afirmó que existen espacios para perfeccionar el modelo. Destacó el desempeño de Máximo Pavez durante la emergencia climática de las últimas semanas y sugirió que esa función podría delegarse por completo en él o en otra autoridad.
“Se puede mejorar lo que es la vocería”, sostuvo, dejando abierta una discusión que, aunque La Moneda busca cerrar, sigue instalada entre parte de los partidos que integran la alianza de gobierno.
FUSIÓN MINISTERIAL EN MARCHA
La decisión de mantener el esquema también conversa con otro proceso en curso. El gobierno continúa avanzando en un proyecto para fusionar los ministerios del Interior y la Segegob, y posteriormente incorporar a la Segpres.
La iniciativa fue dada a conocer por La Tercera a comienzos de julio y apunta a concentrar las funciones políticas y comunicacionales del Ejecutivo.
Por ahora, la señal de Palacio es clara: el modelo vigente se queda. La presión de Chile Vamos, en todo caso, dejó en evidencia que la inquietud por la comunicación gubernamental sigue latente dentro de la coalición.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














