El sector de la construcción, pilar central del optimismo económico del ministro de Hacienda Jorge Quiroz, enfrenta una paradoja: mientras el gobierno anuncia un paquete de medidas para reactivarlo, los actores del mercado muestran un escepticismo que contrasta con la confianza oficial. La distancia entre las proyecciones del Ejecutivo y la percepción de constructoras, inmobiliarias y gremios se ha convertido en el centro del debate sobre la recuperación económica del país.
MEDIDAS DEL GOBIERNO Y EXPECTATIVAS DEL MERCADO
El gobierno ha desplegado una serie de iniciativas que buscan dinamizar el mercado inmobiliario y, con ello, la generación de empleo. Entre las más relevantes destaca la suspensión del IVA por un año en la venta de viviendas nuevas, medida con la que Hacienda espera reducir el stock récord de más de 64 mil unidades en entrega inmediata y generar una baja de precios estimada entre 6% y 7%. A esto se suma un nuevo régimen para viviendas acogidas al DFL2, diseñado para otorgar ventajas tributarias a la compra de inmuebles de menos de 90 metros cuadrados e incentivar su construcción.
El Ejecutivo también impulsa modificaciones a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC) que, según el ministro Quiroz, permitirán mayor densificación, reducción de costos y, en consecuencia, precios más bajos. Paralelamente, se gestionan cambios normativos en la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para facilitar el acceso al crédito. En palabras del jefe de la billetera fiscal, estas medidas se sentirán con fuerza durante el segundo semestre.
LA BRECHA LABORAL Y EL ROL CLAVE DEL SECTOR
El diagnóstico es compartido: la construcción es un motor intensivo de empleo a corto plazo. Según datos de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), existe una brecha de 181 mil puestos de trabajo entre la dotación actual de la industria y su potencial. El presidente del gremio, Alfredo Echavarría, señaló que el país arrastra 48 meses de bajo crecimiento económico debido a sobrerregulaciones y demoras en permisos, lo que ha impedido concretar inversiones. “Con medidas reactivadoras adecuadas, es posible generar puestos de trabajo que ayuden a activar nuevas inversiones”, afirmó.
Sin embargo, la urgencia del empleo contrasta con la cautela de quienes deben decidir iniciar nuevos proyectos. Las inmobiliarias esperan certezas normativas y financieras antes de activar inversiones relevantes.
CRÉDITO HIPOTECARIO Y REGULACIÓN FINANCIERA
El acceso al crédito hipotecario es otro punto crítico. El ministro Quiroz anunció que la CMF revisará las regulaciones bancarias para evaluar si existen cargas excesivas, particularmente en provisiones para créditos hipotecarios. Actualmente, la provisión para un crédito que cubre entre 80% y 90% del valor de la vivienda es 0,5421%, mientras que para uno superior al 90% llega a 0,7452%. En la práctica, esto encarece el préstamo para quienes tienen un pie menor al 20%.
El presidente de la Asociación de Bancos, José Manuel Mena, y el gerente general, Luis Opazo, se reunieron el 17 de junio con la CMF para abordar estas exigencias. En el sector financiero señalan que alinear la normativa con estándares internacionales podría reducir las tasas entre 20 y 25 puntos base, aunque el problema de fondo sigue siendo el alto costo de las viviendas.
Para el CEO de Echeverría Izquierdo, Sebastián Echeverría, recalibrar las exigencias de provisiones es una herramienta potente porque baja el costo del crédito sin gasto fiscal y apunta a la restricción del pie, que afecta a compradores de primera vivienda y clase media.
SUFICIENCIA DE LAS MEDIDAS: EL DEBATE ABIERTO
Existe consenso entre los actores del mercado en que las medidas van en la dirección correcta, pero persisten dudas sobre si serán suficientes para superar una de las crisis más profundas del sector. El economista senior de Toctoc, Jorge Pino, advierte que por sí solas no generarán un cambio profundo, pues el sector enfrenta desafíos como la capacidad de ahorro de los hogares, la incertidumbre económica y los plazos de tramitación de proyectos.
Desde Moller & Pérez Cotapos, su gerente general Marcos Retamal señala que las tasas hipotecarias han mejorado —tres meses consecutivos bajo 4%—, pero se requiere un mayor acceso al crédito para un impacto robusto. Hernán Mora, gerente general de Inconac, coincide en que el crédito hipotecario es variable central, y que medidas para aumentar la competencia pueden contribuir a reactivar la demanda.
Un punto de preocupación es el subsidio a la tasa para créditos hipotecarios destinados a viviendas nuevas, que está prácticamente agotado. Ejecutivos del sector advierten que no extenderlo sería un error, calificándolo como una palanca de bajo costo fiscal que ha demostrado efectividad.
PLAZOS Y REACTIVACIÓN: EL ESCEPTICISMO DEL SECTOR
El ministro Quiroz asegura que los cambios se notarán en el segundo semestre, pero en el mercado hay expectativas más moderadas. Sebastián Echeverría estima que el efecto será progresivo, comenzando en el segundo semestre pero evidenciándose con más fuerza durante 2027. La CChC sostiene que la viabilidad de efectos en el corto plazo depende de que todas las medidas estén en curso rápidamente.
Carolina Büchi, directora ejecutiva de Imagina Grupo Inmobiliario, es más tajante: “No vemos una reactivación fuerte del empleo durante este segundo semestre”. Las inmobiliarias están revisando proyectos y preparándose para acelerar cuando se den las condiciones, pero no activarán inversiones relevantes sin certezas normativas y señales firmes de demanda.
Moller & Pérez Cotapos, por su parte, tiene un backlog potencial de construcción inmobiliaria por MUF 5.467, pero iniciará obras solo si las condiciones de mercado lo permiten. La incertidumbre legislativa y la falta de definiciones sobre la ley de reconstrucción y las modificaciones a la OGUC mantienen al sector en una espera vigilante.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
