La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) evalúa recalibrar los parámetros de medición de riesgo aplicables a los créditos hipotecarios, lo que podría traducirse en un abaratamiento del pie exigido para la compra de una vivienda. Así lo anunció este miércoles la presidenta del organismo, Catherine Tornel, durante un conversatorio organizado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), donde adelantó que los eventuales ajustes podrían concretarse dentro de este mismo año.
La noticia adquiere relevancia en un contexto de creciente dificultad de las familias chilenas para reunir el ahorro previo que exige el financiamiento hipotecario. Según explicó Tornel, la revisión apunta a determinar si los resguardos actuales de capital y garantías resultan excesivos en el tramo de financiamiento superior al 80%, segmento donde el pie se convierte en una barrera de entrada significativa.
CONTEXTO DEL ANUNCIO
Las declaraciones de Tornel se produjeron en el marco del conversatorio “Desafío Vivienda 2035: ciclo de conversaciones para recuperar el acceso a la vivienda”, organizado por la CChC. En la instancia también participaron Sebastián Claro, académico de la Universidad de los Andes y exvicepresidente del Banco Central, y Felipe Arteaga, director de Fundación Invica.
La presidenta de la CMF precisó que la intervención del regulador no se orienta directamente a garantizar el acceso a la vivienda como objetivo autónomo, sino que se inserta en una lógica más amplia de desarrollo del mercado, acceso al crédito y fomento de productos de ahorro. En ese sentido, enmarcó la iniciativa dentro del concepto de inclusión financiera.
A su juicio, la meta es asegurar que los beneficios del mercado financiero efectivamente lleguen a la ciudadanía. Esa mirada, dijo, obliga a equilibrar los objetivos prudenciales del organismo con su mandato de desarrollo del mercado, que incluye garantizar un acceso adecuado a proyectos de ahorro y financiamiento.
INCLUSIÓN FINANCIERA Y PRUDENCIA
Tornel explicó que una mejor medición del riesgo permite balancear de forma más efectiva las metas regulatorias. Por un lado, están los resguardos prudenciales de garantías y capital que la CMF debe exigir a las entidades crediticias. Por otro, está la necesidad de que la ciudadanía cuente con inclusión financiera y con canales adecuados para acceder a productos de ahorro y financiamiento.
La autoridad sostuvo que el organismo se encuentra actualmente en un proceso de recalificación de parámetros. El objetivo es verificar qué tan bien están cubiertos los riesgos actuales y si existen resguardos de más en la curva de financiamiento, especialmente en el tramo que supera el 80%.
Ese punto resulta clave, porque todo lo que no se cubre con crédito debe ser financiado con pie. El ahorro necesario para ese pie, dijo Tornel, está siendo hoy un tema para las familias chilenas, lo que justifica revisar la regulación vigente.
RECALIBRACIÓN DE PARÁMETROS
La iniciativa consiste en recalibrar los parámetros de riesgo para evaluar si los requerimientos de capital impuestos a la banca y a otras instituciones financieras son proporcionales a la exposición real. Tornel señaló que la CMF revisará si los datos disponibles respaldan una disminución de esas exigencias.
En caso de que la evidencia indique que se necesita menos capital para cubrir adecuadamente el riesgo, el efecto esperado sería doble: créditos hipotecarios más baratos y un mayor acceso al financiamiento. Eso implicaría, en los hechos, un aumento en la capacidad de financiamiento de las entidades.
La recalibración, precisó la presidenta de la CMF, consistiría en reconocer la realidad actual del mercado y en basar las decisiones en un análisis de datos que abarque un período suficientemente largo, de modo que la muestra incluya tanto fases de expansión como de recesión.
REQUERIMIENTOS DE CAPITAL Y DATOS
La autoridad insistió en que la decisión final dependerá de lo que muestren los datos. Si la evidencia respalda una reducción de los requerimientos de capital, la CMF avanzará en esa dirección. La clave, según Tornel, está en medir con precisión el riesgo real que enfrentan las instituciones.
PLAZOS Y TRANSICIÓN
Tornel adelantó que la CMF espera contar con los resultados de la recalibración dentro de este mismo año. Si los datos confirman la conveniencia de ajustar los parámetros, el organismo procederá a implementar los cambios sin necesidad de contemplar un período de transición.
La presidenta del regulador explicó que no se requeriría un tiempo intermedio porque la recalibración estaría reconociendo la realidad actual del sistema, a partir de un análisis de datos de largo plazo que ya incorpora tanto periodos de auge como de contracción.
De concretarse, los ajustes tendrían un impacto directo en las condiciones de financiamiento hipotecario. Una reducción de los resguardos de capital podría incentivar a las instituciones a ofrecer créditos con menores exigencias de pie, aliviando así una de las principales trabas que enfrentan las familias para adquirir una vivienda.
El siguiente paso será la revisión de los datos y la eventual implementación de los nuevos parámetros antes de que finalice el año.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
