Michael Clark por compra de Azul Azul en 2024: «Es altamente probable que el contrato quede sin efecto»
Esta semana se define un paso clave en el caso Sartor: el jueves el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago formalizará a once imputados por seis delitos. En vísperas de esa audiencia, el martes 21 de julio declaró por última vez el expresidente de Azul Azul, Michael Clark. Había testificado tres veces antes, pero sin referirse a la concesionaria del Club Universidad de Chile.
Entre los formalizados figuran Pedro Pablo Larraín Mery, ex controlador y ex presidente de Sartor, quien declaró ante la Fiscalía en junio y julio. También su hermano Carlos Larraín Mery y los ex directores de la AGF Alfredo Harz, Michael Clark, Óscar Ebel, Juan Carlos Jorquera, Mauro Valdés, Miguel León Núñez y Rodrigo Bustamante, junto a los ex ejecutivos de Emprender Capital Hugo Baranda y Sergio Yáñez.
La Fiscalía imputa seis delitos económicos: administración desleal, negociación incompatible, entrega de información falsa al mercado, estafa, fraude a la omisión de Oferta Pública de Adquisición de Acciones (OPA) y lavado de activos.
LA ÚLTIMA DECLARACIÓN DE MICHAEL CLARK
La última declaración de Michael Clark tiene 34 páginas. El economista hizo una larga reconstrucción de cómo se hizo del control del club y el papel que jugó Grupo Sartor y su presidente, Pedro Pablo Larraín, en las gestiones. Clark dijo que había sido testigo, como hincha, de los complejos momentos que vivió Carlos Heller en ese rol, por lo que nunca fue su intención ocupar esa posición, más aún considerando su calidad de cuotahabiente minoritario y su nula injerencia en la AFIP del Fondo. Sin embargo, dado el conocimiento acumulado a lo largo de todo el proceso descrito, accedió a aceptar la responsabilidad.
Durante su gestión, contó que se implementó una política correspondiente a delegar funcional y eficientemente a la administración de Azul Azul en su plana gerencial, dejando radicadas en el directorio decisiones que le corresponden por Ley y por Estatutos. «Hoy Azul Azul es una compañía rentable, con sus finanzas al día y totalmente ordenada, obteniendo resultados positivos los últimos tres años, algo que la Concesionaria nunca había logrado en su historia financiera», dijo. Y añadió: «Hoy Azul Azul es el club con la mejor clasificación crediticia de Chile».
Al recordar la operación de 2021, cuando Tactical Sport adquirió el 63,07% de Azul Azul, dijo que él compró el 10% de las cuotas en US$ 1 millón, cifra que no ha sido pagada. «En 2027 se vence ese plazo», admitió. El monto fue prestado por Asesorías e Inversiones Sartor, con un plazo de pago de tres años, prorrogable otros tres años. «De no pagarse el precio reajustado, deberán devolverse las cuotas adquiridas», afirmó.
LA OPERACIÓN DE 2024 Y SUS CONSECUENCIAS
Luego Clark se detuvo largamente en la última operación de 2024 con la que pudo hacerse de la propiedad de Azul Azul por medio del fondo Tactical Sports y su sociedad Inversiones Antumalal Limitada. Esta última firmó el 13 de diciembre de 2024 la compra del 90% de las cuotas a Sartor, cifra que tampoco ha sido pagada. «Sartor no ha realizado el aumento de capital comprometido, incumpliendo las condiciones acordadas, pese a los numerosos esfuerzos realizados por mí para solucionar esta situación», declaró ante el fiscal Juan Pablo Araya.
«Lamentablemente, las acciones de Azul Azul se encuentran embargadas, por lo que el precio de las cuotas no ha sido pagado, siendo altamente probable que el contrato de compraventa de cuotas quede sin efecto por los incumplimientos de Sartor matriz. Sin perjuicio de ello, debo manifestar que, contando hoy con los antecedentes de la investigación, jamás hubiera realizado esta operación», afirmó el ingeniero comercial.
«Cuento con más de 20 años de ejercicio laboral, con una carrera intachable y exitosa, y esta situación solo me ha acarreado problemas familiares y laborales, poniendo en riesgo todo lo construido durante mi carrera y exponiendo a mi familia y a mi círculo cercano a circunstancias que, por haber estado mal asesorado, no fui capaz de prever. Como he manifestado, no he obtenido ningún beneficio de todo esto; solo me vi involucrado en hechos graves con el consecuente deterioro de la credibilidad laboral que con mucho sacrificio me costó alcanzar», concluyó.
FUE PEDRO PABLO…
Ante la consulta del fiscal sobre el propósito de adquirir las cuotas del FIP Tactical Sport, Clark respondió que Pedro Pablo se le acercó para informarle sobre un plan diseñado para dar respuesta a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), que en noviembre de 2024 acorraló a Sartor. Según explicó, la CMF había entregado las conclusiones de su auditoría en septiembre, pero recién envió el oficio con las observaciones finales alrededor de noviembre. A partir de ese documento, la administración de Sartor elaboró una estrategia, la cual Clark afirmó haber revisado, cuyo objetivo principal era disolver las vinculaciones señaladas por la CMF y liquidar los financiamientos asociados o, en su defecto, buscar alternativas si no era posible pagarlos. «Confié en lo propuesto por los socios de Sartor, ya que, según ellos, el plan recogía los requerimientos de la CMF. En ese momento nadie imaginó lo que vendría después con la cancelación de la licencia».
«En ese contexto Pedro Pablo me dice que ellos, en virtud del plan, no pueden mantener ningún activo que tenga un vínculo con los fondos públicos y me pide que adquiera las cuotas del FIP Tactical Sport y que una vez adquiridas, me preocupe de gestionar el pago de la deuda que el fondo Tactical Sport mantenía vigente en ese minuto con los fondos Sartor», explicó. «Fue Pedro Pablo Larraín quien me propuso esta adquisición», indicó.
También reconoció que él ni sus empresas tenían la liquidez para pagar las cuotas de la deuda. «A su pregunta, fue el Fondo SportsCap quienes me terminan financiando. Además, conversé con Eduardo Sánchez de Marinvest, el country Head de Nexus», reveló. Presionado por la CMF, Clark lanzó en abril de 2025 una OPA por toda Azul Azul y SportsCap facilitó US$ 18 millones. Pero el embargo judicial de las acciones impidió la operación y Clark finalmente restituyó los dineros.
Clark firmó el contrato de compraventa el 13 de diciembre, pero aquello no se hizo público sino hasta el 20 de diciembre. No lo informó, declaró, porque es una persona reservada y porque los abogados le dijeron que no tenía obligación legal de hacerlo. «En retrospectiva, quizá debí haberlo informado al directorio del 19 de diciembre de 2024», afirmó.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
