
Chile se sentó este martes en la mesa de la Coalición Americana contra los Carteles (A3C), pero con un estatus que La Moneda se preocupó de acotar: el de observador. El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, llegó a Santo Domingo, capital de República Dominicana, para participar en el encuentro del bloque que opera como brazo operativo del Escudo de las Américas, en momentos en que el Ejecutivo mantiene, al menos por ahora, su distancia respecto de una incorporación oficial.
LA POSTURA DE OBSERVADOR
La determinación fue anunciada el lunes por el vocero Gonzalo Arenas y ratificada el martes por el subsecretario de Relaciones Exteriores, Patricio Torres. El jefe de servicio de la Cancillería reconoció que no maneja mayores detalles sobre la eventual adhesión, pero subrayó la necesidad de prudencia: «en asuntos internacionales uno tiene que ver con mucho cuidado a qué se compromete, qué cosas son políticas y qué cosas son jurídicas». «Esto se ve con mucho mucho cuidado», insistió.
QUÉ COMPROMISOS SE ESTUDIAN
Quien entregó las razones de la reflexión fue el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado. En conversación con Radio ADN, el secretario de Estado explicó que el objetivo es tener la certeza de que la instancia, que se supone persigue el combate al crimen organizado transnacional, efectivamente «profundice ese objetivo de trabajo con las policías, trabajos de inteligencia y de entrenamiento».
El biministro añadió que el Gobierno se encuentra estudiando los compromisos que podrían adquirir las Fuerzas Armadas chilenas y, también, el eventual despliegue de militares estadounidenses en territorio nacional: «Nosotros lo que queremos es tener la certeza y firmar un acuerdo que no signifique acciones como aquellas».
OFICIALISMO: CAUTELA Y TRIUNFO DIPLOMÁTICO
Al inicio, algunas voces del oficialismo, como el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, instaron a incorporarse de manera inmediata a la Coalición. A la vista del pronunciamiento de La Moneda, sin embargo, parlamentarios del sector adhirieron a la idea de actuar con precaución.
El senador de la UDI Gustavo Sanhueza valoró que el Gobierno «esté tomando lección de situaciones anteriores» y que asuma con cautela «la definición de adherir a esta coalición y quiera socializar con todos los actores políticos, para considerar todas las opiniones». A su juicio, «hay que analizar cuáles son las implicancias y repercusiones que esto tendría para nuestro país, saber qué significa pertenecer a este grupo y cuáles serían también los beneficios. Una vez que se conozcan todos los antecedentes y se evalúen todos los escenarios posibles, confío en que se tomará la mejor decisión».
Para el diputado de Renovación Nacional e integrante de la Comisión de Defensa, Diego Schalper, la decisión de permanecer como observadores constituye «un triunfo» de la diplomacia chilena. A su juicio, «lo que se pretendía era que suscribiéramos el documento y Chile ha tenido el coraje de ser el único país que ha dicho: Momento, nosotros vamos a ser de observadores y nos vamos a manifestar a la espera de una serie de cosas». «Yo al menos, me declaro muy conforme. El canciller ha tenido un gesto de notable defensa de la soberanía», agregó.
OPOSICIÓN: RECHAZO A LA SUBORDINACIÓN
Entre parlamentarios opositores, en cambio, se descartó de plano la incorporación de Chile, pues el gesto es leído como una «subordinación» del país a Estados Unidos.
El senador independiente y presidente de la Comisión de Seguridad, Karim Bianchi, estimó que Chile «debe mantenerse como observador respecto de estas alianzas y no incorporarse a esta coalición militar». «Los carteles de narcotráfico son una amenaza real, debemos combatirlos con toda fuerza dentro del marco de la ley, pero no podemos confundir la cooperación internacional con entregar decisiones estratégicas a una potencia extranjera. Yo quiero saber quién va a dirigir estas operaciones, bajo qué reglas se va a actuar y qué papel tendrán nuestras Fuerzas Armadas», indicó.
La diputada del Frente Amplio e integrante de la Comisión de Seguridad de la Cámara Baja, Tatiana Urrutia, fue más allá y calificó de «preocupante» que Chile asista incluso en calidad de observador. «El crimen organizado cruza fronteras y necesitamos cooperación internacional, pero la soberanía de Chile no se entrega por decisión de un gobierno de turno. Esta Coalición pone a nuestras Fuerzas Armadas en una estructura coordinada desde Washington», acusó.
La parlamentaria apuntó además a que hoy Estados Unidos «está en guerra con Irán y ha matado a más de 200 personas en ataques contra lanchas sin juicio alguno», y sostuvo que «sumarse, aunque sea como observador, es prestar apoyo al retroceso histórico que propone el presidente Trump para América Latina».
En nuestra lectura, el episodio deja a la vista una discusión que excede la sola adhesión a un bloque: la necesidad de distinguir qué materias son políticas y cuáles exigen un examen jurídico previo. Parece razonable, en ese plano, que el alcance de los compromisos en estudio se explicite ante el Congreso antes de cualquier paso adicional.
Fuente: radio.uchile.cl
Documento original: https://radio.uchile.cl/2026/10/27/chile-observador-del-a3c-oficialismo-valora-cautela-del-gobierno-y-oposicion-rechaza-subordinacion-a-ee-uu/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








