
La Sala de la Cámara de Diputados aprobó, en general y en particular, el proyecto que establece un beneficio fiscal de compensación por la compra de pañales y de medicamentos, iniciativa que ahora pasará a segundo trámite en el Senado.
La propuesta, identificada con el boletín 18255, contempla que en su primer año de implementación tendría un costo fiscal aproximado de 100 millones de dólares. La votación en la Sala fue de 132 votos a favor, 5 en contra y 5 abstenciones, y luego, en tres votaciones separadas, se ratificó el texto propuesto por las comisiones de Desarrollo Social y de Hacienda, sin cambios.
CÓMO FUNCIONA EL BENEFICIO
Según lo aprobado, la bonificación será mensual y se calculará como el equivalente a un reembolso del Impuesto al Valor Agregado, teniendo como tope el correspondiente a compras referenciales de los citados productos, según los parámetros definidos en el reglamento que se dispondrá para estos efectos.
El beneficio contemplará un consumo promedio, topes del beneficio y mecanismos de acreditación de la compra, así como del cobro por parte del beneficiario.
Las bonificaciones por la compra de pañales y medicamentos serán independientes entre sí, de modo que una misma persona podrá recibir ambas si cumple con los respectivos requisitos.
QUIÉNES PODRÁN ACCEDER
El universo de beneficiados se extenderá a tres grupos pertenecientes al 80% más vulnerable de la población, según el Registro Social de Hogares.
El primer grupo corresponde a madres, padres, representantes legales o personas que tengan legalmente a su cuidado a niños y niñas de hasta 24 meses de edad.
El segundo grupo reúne a personas mayores de 65 años que presenten alguna de las condiciones de salud establecidas en el reglamento.
El tercer grupo considera a personas con discapacidad mayores de 24 meses y menores de 65 años, inscritas en el Registro Nacional de la Discapacidad, que presenten alguna de las condiciones de salud establecidas en el reglamento.
ADMINISTRACIÓN Y PAGO
El Instituto de Previsión Social será el encargado de administrar y conceder los beneficios. Para ello, coordinará la verificación de las compras con el Servicio de Impuestos Internos y otros organismos públicos.
El pago deberá efectuarse dentro de los 30 días corridos siguientes a la aceptación del reembolso, privilegiando medios electrónicos y trazables.
El texto aprobado establece que el beneficio fiscal no constituirá remuneración o renta para ningún efecto legal y, en consecuencia, no será imponible ni tributable y no estará afecto a descuento alguno. Asimismo, la bonificación no alterará, de ninguna forma, el tratamiento tributario del Impuesto al Valor Agregado aplicable a la venta de pañales y medicamentos.
Las solicitudes en trámite se resolverán conforme al orden de presentación, hasta el agotamiento de dicho límite. Excepcionalmente, cuando se haya ejecutado el 70% o más de los recursos asignados para el período respectivo, se aplicará un mecanismo de priorización que será definido en el reglamento, entre cuyos criterios se encuentra el grado de vulnerabilidad socioeconómica de los solicitantes, de acuerdo con el Registro Social de Hogares.
Además, se obliga al Ejecutivo a enviar un informe sobre el funcionamiento del mecanismo de pago, del procedimiento de solicitud, los componentes de la canasta de medicamentos y los demás aspectos regulados en el reglamento.
LA DISCUSIÓN EN LA SALA
La iniciativa fue una idea planteada desde el PDG al Ejecutivo en el contexto del proyecto de reconstrucción nacional y que tomó forma en un mensaje ingresado a trámite en mayo. Para su tratamiento pasó por revisión de las comisiones de Desarrollo Social y de Hacienda.
En general, hubo un amplio respaldo respecto de esta iniciativa, estimándola necesaria para apoyar a la economía de las familias más vulnerables.
Algunos valoraron que se desarrolle un beneficio directo, sin alterar las reglas del sistema tributario y con un mecanismo de acreditación de la compra, para evitar abusos. Además, se destacó la ejecución de esta política dentro de un margen de responsabilidad fiscal.
Asimismo, se resaltó que la iniciativa tuvo mejoras durante su paso por las comisiones, por ejemplo, a través de la incorporación de personas con discapacidad dentro del universo de beneficiarios.
Otros reconocieron la necesidad del beneficio, pero lo estimaron muy insuficiente. Dijeron que lo apoyarían, porque cualquier ayuda es buena en un contexto económico de alza constante de la canasta familiar y de los precios de los combustibles, así como del amplio nivel de desempleo. Sin embargo, llamaron a hacer un esfuerzo mayor, en particular cuando se entregan otros beneficios a los más ricos a través del proyecto de reconstrucción nacional.
Ese último argumento también lo usaron quienes se manifestaron en contra del proyecto. Consideraron que un exiguo reembolso después de casi dos meses de realizada la compra de pañales y medicamentos es indigno frente a los beneficios entregados a los más ricos por parte de este Gobierno, más cuando se deberá competir para su entrega.
Varios exponentes igualmente criticaron que el mecanismo de postulación y de acreditación de la bonificación presenta muchos pasos y burocracia. Además, se refutó la exigencia del uso de plataformas digitales, dado su difícil acceso en las zonas extremas y rurales, así como para los adultos mayores. En su reemplazo, se llamó a utilizar un sistema más simple, como la compra de pañales por parte de Cenabast y su distribución a través de los consultorios.
PRÓXIMOS PASOS
Con la aprobación en la Cámara, el proyecto fue despachado a segundo trámite constitucional, al Senado, donde continuará su tramitación.
Fuente: Cámara de Diputadas y Diputados de Chile
Documento original: https://www.camara.cl/cms/2026/09/29/camara-aprobo-beneficio-fiscal-por-compra-de-panales-y-medicamentos/
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








