
La escalada militar entre Estados Unidos e Irán encendió este martes todas las alarmas en los mercados financieros globales. El petróleo se disparó con fuerza, Wall Street cerró con pérdidas generalizadas y la Bolsa de Santiago siguió el mismo camino, mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense escalaron a sus niveles más altos desde enero de 2025.
La jornada estuvo dominada por una nueva oleada de hostilidades en Medio Oriente, una de las regiones más sensibles del planeta para el suministro energético. El Comando Central de Estados Unidos informó que sus fuerzas comenzaron a atacar objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) en Irán, después de que un buque tanque fuera impactado por proyectiles de origen desconocido frente a las costas de Omán, en el estratégico Estrecho de Ormuz.
A lo anterior se sumaron las declaraciones del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien anticipó que Washington probablemente anunciaría nuevas sanciones bancarias contra Irán, con el objetivo de asfixiar económicamente al liderazgo de Teherán, según consignó Reuters. La respuesta iraní no se hizo esperar: el país advirtió que impediría las exportaciones de petróleo del Golfo.
RENDIMIENTOS DE BONOS EN MÁXIMOS DESDE ENERO
La incertidumbre geopolítica se reflejó de inmediato en el mercado de la deuda. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, que sirve de referencia para los créditos hipotecarios, automotrices y las deudas de tarjetas de crédito, avanzó más de 3 puntos base hasta llegar a 4,792% al cierre de esta edición. Durante la sesión, llegó a tocar su mayor nivel desde el 14 de enero de 2025.
El bono a 30 años, que tiende a seguir los eventos geopolíticos, subió más de 1 punto base hasta 5,266%. En tanto, el bono a 2 años, que suele moverse en línea con las decisiones de tasas de la Reserva Federal, trepó más de 4 puntos base hasta 4,398%. En el mercado de renta fija, un punto base equivale a 0,01% y los precios de los bonos se mueven en dirección inversa a sus retornos.
Este comportamiento no fue exclusivo de Estados Unidos. Reuters consignó que los retornos de la deuda soberana mundial alcanzaron máximos de varios años, porque los mercados aumentaron sus apuestas a que los bancos centrales tendrán que acelerar las alzas de tasas de interés para contener las presiones inflacionarias.
PETRÓLEO SUBE CON FUERZA TRAS LA ESCALADA
La escalada en Medio Oriente empujó con fuerza los precios del crudo a nivel global. El barril Brent, que es la referencia para Chile, registró un salto de 4,6% hasta los US$ 94,65, su nivel más alto desde el 24 de julio pasado. Por su parte, el crudo WTI, que se cotiza en Nueva York y sirve de referencia para Estados Unidos, mostró un aumento de 5,20% hasta los US$ 90,22, también su mayor precio desde el 24 de julio, de acuerdo con datos de Tradingview.
WALL STREET Y EL IPSA CIERRAN EN ROJO
La aversión al riesgo se impuso en los mercados accionarios. El S&P 500 cedió 0,71% y cerró en 7.631,95 unidades. El Nasdaq, por su parte, retrocedió 1,01% hasta 26.099,77 unidades, mientras que el promedio industrial Dow Jones cayó 0,78% hasta 52.772,49 unidades.
La caída del mayor mercado del mundo contagió a la Bolsa de Santiago. El IPSA, principal indicador de la plaza local, se contrajo 1,14% y se instaló en los 11.315 puntos, su nivel más bajo desde el 20 de agosto pasado.
A pesar del retroceso, algunos analistas mantienen una lectura positiva sobre el mercado chileno. Liza Salinas, branch Business Director de Liberty Finance, señaló que el IPSA se movió en torno a los 11.315 puntos, tras abrir perdiendo los 11.300 y tocar un intradía cercano a los 11.417 antes del mediodía. Según la experta, esa recuperación desde los mínimos de la mañana confirma que hay pisos de compra bien puestos, porque cada vez que el selectivo cae aparece demanda. «No es casualidad; Chile sigue siendo un refugio con historia de disciplina dentro del mapa emergente», afirmó.
En la vereda opuesta, Emanoelle Santos, analista de mercados de la app de inversiones XTB, advirtió que el nuevo repunte del petróleo por la escalada entre Estados Unidos e Irán vuelve a introducir un shock de oferta que es especialmente preocupante para la bolsa, tanto por el impacto en el poder de compra de hogares y empresas como por las presiones inflacionarias. «El mercado responde entonces elevando la tasa exigida a los bonos y aumentando nuevamente la probabilidad de una política monetaria más restrictiva, con el Treasury a diez años cerca de 4,8%», sostuvo la experta.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








