
La minera australiana BHP cerró el año fiscal 2026 con una producción de cobre de 1,9 millones de toneladas, rozando el umbral de los 2 millones pero registrando una contracción del 3% en comparación con el ejercicio anterior. La compañía, sin embargo, ya anticipa una nueva disminución para el período 2027, debido a la progresiva caída de la ley del mineral en su principal yacimiento en Chile, Escondida.
La noticia tiene relevancia directa para el sector minero chileno y para el derecho ambiental y regulatorio, dado que BHP también anunció avances en proyectos locales que requieren aprobaciones en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).
PRODUCCIÓN Y PERSPECTIVAS PARA 2027
El yacimiento Escondida, considerado el más grande del mundo en cobre, reportó una producción de 1,2 millones de toneladas, lo que representa una reducción del 3% respecto al año previo. En tanto, la unidad Pampa Norte, que incluye la mina Spence, disminuyó su producción en un 21%, alcanzando 213 mil toneladas.
El CEO de BHP, Brandon Craig, destacó que por segundo año consecutivo la empresa logró mantener una producción cercana a los 2 millones de toneladas de cobre, lo que atribuyó a un sistema operativo disciplinado y activos de primera categoría. Todo esto ocurrió en un contexto de precios del cobre aproximadamente un 35% superiores a los del año anterior.
Para el año fiscal 2027, la minera proyecta una producción de entre 1,6 y 1,8 millones de toneladas. La causa principal es la baja prevista en la ley del mineral en Escondida. La compañía estima que la ley de alimentación de la concentradora para ese período será de aproximadamente 0,70%.
CONTEXTO ECONÓMICO Y PROYECTOS FUTUROS
En sus declaraciones, Craig señaló que el panorama económico general se mantiene sólido a pesar de la reciente volatilidad en los mercados de materias primas. Observó fortaleza en Estados Unidos y China, mientras la economía global se ajusta a la evolución de la dinámica comercial. Expresó confianza en la demanda de las materias primas principales, respaldada por tendencias a largo plazo como la industrialización, la urbanización, la digitalización, la transición energética y el crecimiento demográfico.
Desde el punto de vista regulatorio, el ejecutivo valoró el reciente ingreso al SEIA del proyecto que busca reactivar la mina Cerro Colorado, con una inversión de US$ 1.500 millones. También mencionó que durante el año se avanzó en las solicitudes para reiniciar Cerro Colorado en Chile, se definieron vías de desarrollo para Copper South Australia, Escondida y Spence, y se ampliaron opciones futuras de cobre en Estados Unidos mediante el progreso en Resolution y la inversión en Faraday. Además, el proyecto Vicuña recibió la aprobación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La combinación de una menor ley de mineral en Escondida con la reactivación de Cerro Colorado marcará la agenda de la compañía en Chile, tanto en el ámbito productivo como en el de permisos ambientales.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.






