La expresidenta Michelle Bachelet se ha lanzado a una intensa gira internacional para posicionarse como la favorita en la carrera por la Secretaría General de la ONU, un proceso que se desarrolla sin el respaldo del Estado chileno tras la decisión del gobierno de José Antonio Kast. Su estrategia incluye reunirse con los quince miembros del Consejo de Seguridad, el órgano clave que decide la nominación y donde cinco países tienen poder de veto.
LA CARRERA HACIA LA ONU
Bachelet, quien fue dos veces presidenta de Chile, busca suceder al portugués António Guterres al frente del organismo internacional. Su candidatura es gestionada en conjunto con los gobiernos de México y Brasil, debido a que la administración chilena actual le retiró el apoyo oficial. La exmandataria apuesta a ser la favorita del Consejo de Seguridad, la instancia que debe aprobar su postulación. De los miembros de ese consejo, cinco pueden vetar su nominación: Estados Unidos, China, Francia, Reino Unido y Rusia.
REUNIONES EN MEDIO ORIENTE
En el marco de la guerra entre Israel e Irán, Bachelet viajó a Bahréin, país donde horas antes se habían registrado bombardeos contra instalaciones estadounidenses. Allí se reunirá este sábado con el canciller local, como parte de su objetivo de reunirse con los quince países del Consejo de Seguridad. Luego viajará a Pakistán, donde pretende encontrarse con el primer ministro o el presidente, aunque la reactivación de la crisis en Medio Oriente complica la agenda, ya que Pakistán ha retomado su rol mediador.
El paso por Medio Oriente es solo una escala en su gira. Bachelet ya se ha reunido con autoridades de Grecia, Letonia, Colombia y Panamá, y sostuvo una conversación telefónica con la primera ministra de Noruega. En los próximos días viajará a África para encontrarse con representantes de Liberia y Somalia. Si la agenda lo permite, solo le faltará reunirse con la República Democrática del Congo, pero la crisis de ébola en ese país podría obligarla a concretar el encuentro en Nueva York.
LA FALTA DE RESPALDO DEL GOBIERNO CHILENO
El gobierno de José Antonio Kast quitó el respaldo del Estado chileno a la candidatura de Bachelet. Sin embargo, en la Cancillería siguen atentos a sus actividades y ponen a disposición los equipos de las embajadas chilenas cuando ella visita países donde hay representación diplomática, debido a su categoría de expresidenta. Algunas autoridades reconocen en privado que si Bachelet resultara elegida, sería un error del Ejecutivo no haberla apoyado, y que en ese escenario deberían ofrecer rápidamente felicitaciones y ponerse a disposición de su cargo.
SEÑALES DESDE ESTADOS UNIDOS
El mayor obstáculo para Bachelet es la postura de Estados Unidos. Aún no concreta una reunión con Washington, pero en su entorno aseguran que la administración de Donald Trump no se ha reunido con ningún otro candidato. No obstante, el embajador de la Casa Blanca en la ONU, Michael Waltz, ha expresado aprensiones sobre sus aptitudes, compartiendo las preocupaciones del congresista republicano Pete Ricketts. Ante esto, Bachelet ha señalado que si es vetada por sus ideas, se sentirá «honrada».
Por otro lado, recibió un sorpresivo apoyo del exvicepresidente demócrata Al Gore, quien en una entrevista con Mega afirmó que ella «sería una secretaria general fantástica». Este respaldo contrasta con las señales negativas provenientes de Washington.
EL DEBATE Y LOS SONDEOS
La presidenta de la Asamblea General de la ONU, Annalena Baerbock, convocó a todos los candidatos a un nuevo debate que se realizará el 23 de julio. Bachelet participará por tercera vez en estos encuentros, que en las dos ocasiones anteriores no incluyeron interpelaciones entre los postulantes. Los otros candidatos en carrera son Rafael Grossi (Argentina), Rebeca Grynspan (Costa Rica), María Fernanda Espinosa (Ecuador), Macky Sall (expresidente de Senegal) y Carolyn Rodrigues-Birkett (Guyana).
Poco después del debate comenzará el primer proceso de «straw polls» del Consejo de Seguridad, sondeos informales donde cada país indicará si alienta, desalienta o no tiene opinión sobre cada candidatura. Estos sondeos medirán la viabilidad de las postulaciones y mostrarán señales de posibles vetos. Toda la atención estará puesta en la posición de Estados Unidos, el principal pendiente de Bachelet en su carrera hacia la ONU.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
