Megarreforma: el costo para La Moneda de ganar por un voto
Sin prensa ni asesores, el miércoles en el piso 14 del Senado en Valparaíso almorzaron durante más de una hora los cuatro senadores del PPD —Pedro Araya, Loreto Carvajal, Ricardo Celis y Ximena Órdenes— y los ministros del Interior, Claudio Alvarado, y de Hacienda, Jorge Quiroz. El menú era un contundente asado alemán, pero varios pidieron ensalada para conllevar una compleja conversación en torno a la megarreforma, el proyecto insignia del Presidente José Antonio Kast.
Araya cuenta que fueron directo al grano: a diferencia del resto de la oposición, están dispuestos a apoyar la idea de legislar si el gobierno hace modificaciones sustantivas al proyecto. «Fue una reunión bastante cordial y en una primera aproximación los ministros se mostraron abiertos a analizar los cambios», señala el senador por Antofagasta.
Planteó que la rebaja de impuestos debe ser compensada para no afectar el gasto social, especialmente en salud, y que 25 años de invariabilidad tributaria eran muchos. Pero su línea roja es el tema ambiental y la permisología. «Se está desmantelando la institucionalidad ambiental que se ha construido a lo largo de los años, dejando una verdadera asimetría en favor de las empresas», advierte.
Araya cree que el gobierno tiene un problema: tiene los votos para aprobar la reforma sin acuerdos, pero eso le restaría legitimidad. «Ningún inversionista va a invertir en Chile sabiendo que esta es una reforma de un sector político y no tiene legitimidad en la oposición y en la ciudadanía», afirma. Agrega que las reformas que han perdurado son las transversales, con amplio apoyo en el Congreso.
El senador critica a la oposición por no haber logrado un trabajo conjunto y por haberse plegado sin razón a la posición del Frente Amplio y el PC. «El Socialismo Democrático se desdibujó producto de someterse a lo que querían el Frente Amplio y el PC», dice, y sostiene que la megarreforma es una oportunidad para que el PPD aparezca con una propuesta seria.
En relación al ministro Quiroz, Araya señala que le falta conocimiento del mundo político, pero que la negativa al diálogo no tiene que ver con su personalidad sino con una decisión previa de la izquierda. «Esa negativa no tiene que ver con la personalidad del ministro Quiroz, sino con una decisión que el Frente Amplio y el PC tomaron al comienzo de la reforma», precisa.
El senador indica que los senadores PPD se comprometieron a entregar una propuesta y esperan una respuesta del gobierno antes de la votación. «Ya se instaló en el gobierno que esta reforma no puede ser aprobada solo con los votos de la derecha», afirma. Si se aprueba solo con esos votos, advierte que la oposición se unirá y cualquier gobierno futuro podría modificarla.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
