
Seminario en el Congreso revisa los diez años de la Ley Ricarte Soto y el financiamiento de cara al presupuesto 2027
A diez años de la entrada en vigencia de la Ley Ricarte Soto, el Salón de Honor del Congreso Nacional acogió el seminario Medicamentos de Alto Costo: de la evidencia a las decisiones, jornada que convocó a autoridades, pacientes, especialistas del área de la salud, representantes de la sociedad civil y de servicios públicos y privados. La actividad, registrada por el canal de YouTube TV Senado Chile, tuvo por objeto revisar avances, necesidades pendientes y desafíos regulatorios y financieros en torno a las terapias de alto costo.
El punto de partida fue el recuerdo del origen de la normativa. La ley quedó asociada al legado del periodista Ricarte Soto, quien durante su propio tratamiento contra el cáncer expuso públicamente las dificultades de financiamiento que enfrentaban las familias para acceder a diagnósticos y tratamientos de alto costo. Ese diagnóstico inicial sirvió de marco para una discusión que, una década después, sigue mostrando brechas.
Durante la jornada se subrayó que la convocatoria superó las 200 personas, cifra que los organizadores leyeron como señal de la relevancia del tema. En la misma línea, se valoró que el encuentro permitiera reconocer una problemática que requiere abordaje y que los acuerdos alcanzados tuvieran profundidad, más allá del volumen de asistentes.
Uno de los insumos técnicos presentados fue el estudio de caracterización del gasto público en fármacos en Chile 2018-2025, elaborado por la Pontificia Universidad Católica de Chile. A partir de ese material se examinó la evolución del gasto público en medicamentos, la innovación farmacéutica, el alto costo de las terapias, los mecanismos de cobertura existentes y el fenómeno de la judicialización. Sobre esa base, los distintos sectores plantearon propuestas para avanzar en medidas concretas, entre ellas la construcción de un sistema de financiamiento sostenible.
El eje presupuestario estuvo presente de manera transversal. Se explicó que se evalúa la posibilidad de que el Ejecutivo incorpore una glosa en la ley de presupuestos para 2027, de modo que por una vez el gobierno introduzca recursos adicionales por la vía del aporte fiscal y no con cargo al fondo de la Ley Ricarte Soto. Asegurar el financiamiento y ampliar la cobertura incorporando nuevos tratamientos al régimen ha sido, según se expuso, una de las principales demandas en el marco de la discusión presupuestaria para ese año. La solicitud fue recogida en la instancia, según se destacó.
También hubo espacio para las preocupaciones de los pacientes. Se advirtió que la esperanza comienza a agotarse en quienes llevan esperando desde 2015, con más de diez años sin respuesta, y se sostuvo que la ley no puede permanecer paralizada como ocurre desde 2019 por falta de recursos. En esa línea, se afirmó que resolverlo es un deber del Estado, partiendo por resguardar íntegramente los recursos comprometidos para este año y el siguiente, y se pidió que se empiece a trazar un camino, sin prometer una solución inmediata.
Otro de los argumentos desarrollados fue el costo de no contar con protección financiera. Se planteó la necesidad de mirar el contrafactual, esto es, qué ocurre cuando no existen programas de resguardo para enfermedades de alto costo, raras o cánceres poco frecuentes. Se aludió a costos laborales, de inserción laboral, licencias médicas y aumento de hospitalizaciones, con la idea de que el Estado termina pagando igual, solo que más tarde.
Respecto de los anuncios del director de FONASA, se indicó que abren una luz de esperanza y que serán monitoreados en su traducción concreta, con el fin de evitar una merma en los recursos de la ley. Asimismo, se valoró conocer las razones y limitaciones que ha tenido la normativa, que se está trabajando en un proyecto y que existe un decreto que permitiría cubrir a los pacientes que ya están incorporados, junto con el compromiso asumido ante el legislador, las organizaciones y los propios pacientes.
El encuentro concluyó con una valoración positiva por parte de los asistentes, quienes destacaron que el espacio abordó temas urgentes y posicionó la salud como prioridad para el país.
En nuestra lectura, la coincidencia en torno a la falta de sostenibilidad financiera parece más consolidada que las fórmulas para resolverla. Sería prudente que la discusión pública sobre la glosa mantenga el mismo nivel de detalle técnico que mostró esta jornada.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







