
Cuatro ejes, un horizonte que llega hasta 2030 y una idea fuerza sobre la necesidad de ejecutar lo comprometido marcaron el lanzamiento del Plan Estratégico 2026-2030 del Poder Judicial, actividad encabezada por la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich.
Según lo expuesto en la propia actividad, el instrumento persigue trazar el camino para perfeccionar el servicio judicial y atender con oportunidad los requerimientos de las personas. Junto con ello, el plan busca fortalecer la labor jurisdiccional y fijar prioridades institucionales con alcance nacional.
En la instancia, la presidenta del máximo tribunal se refirió al sentido del plan y planteó que este debe permitir renovar el compromiso con una justicia independiente e íntegra, con respuestas de calidad y oportunas, y con una institución capaz de reconocer y cuidar a quienes la integran. Añadió que planificar el futuro del Poder Judicial supone asumir de manera responsable el deber con la sociedad y trabajar desde ya por una mejor administración de justicia para el conjunto de la ciudadanía.
CUATRO EJES
El primer eje es buen gobierno, que pone el acento en los roles ejecutivos como condición para una correcta gestión institucional. El segundo es desempeño con propósito, que releva el papel de los funcionarios y funcionarias en el contexto de la transformación institucional que el plan impulsa.
El tercer eje es excelencia operacional, orientado a estandarizar el servicio y el desempeño de los tribunales mediante un modelo de gestión unificado. El cuarto es usuario y usuaria al centro, que apunta a ordenar el tránsito en la atención de quienes acuden al sistema, considerando la oportunidad como factor para responder con celeridad y eficacia.
EJECUCIÓN Y VIGENCIA
Durante el lanzamiento se subrayó que un plan que permanece únicamente escrito y sin movimiento pierde sentido. En esa línea, se sostuvo que ponerlo en marcha, con mediciones, objetivos y proyectos, genera la necesidad de avanzar y de cumplir lo prometido, y que se trata del inicio de un proceso que se extenderá hasta 2030.
El plan fue fruto de un prolongado trabajo de diagnóstico y formulación en el que participaron distintos actores vinculados al quehacer judicial. Su aprobación correspondió al Tribunal Pleno de la Corte Suprema el 8 de junio de 2026 y, según se informó, ya se encuentra en vigencia. En la transmisión se indicó, además, que el material respectivo está disponible en el sitio web pehut.cl.
En nuestra lectura, el valor de un instrumento de esta naturaleza se juega en su capacidad de traducir ejes generales en decisiones verificables dentro de la propia institución. Parece prudente, en esa línea, que las mediciones que se anuncian sean comparables en el tiempo, pues de ello depende que la promesa de celeridad y calidad pueda contrastarse con la experiencia concreta de quienes acuden a los tribunales.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








