
Una causa que permaneció cerrada durante años volvió a abrirse y esta vez derivó en la medida cautelar más gravosa. Este viernes se decretó la prisión preventiva de Juan Farías Pumeo, exalcaide de la cárcel de Punta Arenas, quien fue detenido en el marco de la operación Apocalipsis II y está acusado de haber participado, junto a Álex Vega, en el homicidio de un reo al interior del penal Santiago Uno, ocurrido en 2018.
El caso tiene una particularidad que lo vuelve relevante para el mundo penal: el imputado no es un civil ajeno al sistema, sino un funcionario de Gendarmería que, hasta hace pocos días, seguía cumpliendo funciones en el Centro de Internación Provisoria y Régimen Cerrado de Punta Arenas. Su detención se produjo el pasado 30 de septiembre, en el proceso de allanamientos y registros ejecutado por las autoridades a cargo de estas investigaciones.
ACREDITACIÓN DE LOS HECHOS
De acuerdo con un documento emanado desde el Ministerio Público, el tribunal consideró que el organismo acreditó de forma suficiente la participación del imputado como autor en el homicidio, junto a Álex Vega Torres. Ambos se encontraban a cargo de la custodia del reo, a quien golpearon en la cabeza, provocándole la muerte dos días después por un hematoma subdural.
En esa línea, el fiscal Marcos Pastén sostuvo en los últimos días que «sabemos que Vega azotó su cráneo contra un pilar, días después murió».
El texto del Ministerio Público también precisa que, si bien no se han entregado detalles sobre cuál habría sido la participación directa de Juan Farías, su formalización y la prisión preventiva dictada en su contra acreditan los hechos descritos.
UNA CAUSA DE 2018 QUE SE REABRIÓ
Los hechos se remontan a 2018, en el penal Santiago Uno, donde, según los nuevos datos que han salido a la luz, tanto Farías como Vega habrían tenido responsabilidad en la muerte de un reo bajo apremios ilegítimos. Esa causa fue cerrada en aquella época sin formalizados.
Sin embargo, con el inicio de la operación Apocalipsis fue abierta nuevamente, previa solicitud del Ministerio Público, que había conseguido nuevas pistas que señalaban la responsabilidad de ambos imputados. Ese giro es, precisamente, el que explica que una investigación que parecía agotada termine hoy con un exalcaide privado de libertad.
EL ALCANCE DE LA IMPUTACIÓN
Por ahora, la participación de Farías estaría vinculada a Vega únicamente en este delito. Según lo informado, el imputado no tendría relación con la red de corrupción criminal que Vega habría desarrollado desde 2022 y hasta 2026, y por la cual se le imputan los delitos de cohecho agravado y lavado de activos.
Es decir, la arista que afecta al exalcaide de Punta Arenas se concentra en el homicidio del reo bajo custodia, y no en la estructura de corrupción que dio origen a la operación Apocalipsis y que involucra a Vega en una investigación de mayor alcance.
Para los abogados y abogadas que siguen causas penales, el caso ofrece un punto de atención: la reapertura de una investigación cerrada años atrás sin formalizados, a partir de nuevos antecedentes obtenidos por el Ministerio Público, y la eventual responsabilidad de quienes tenían el deber de custodia sobre la víctima al interior del recinto penitenciario.
LO QUE SIGUE
Con la prisión preventiva ya decretada, la causa continúa su tramitación respecto de Farías, mientras el Ministerio Público mantiene abierta la investigación por los hechos de 2018 en el penal Santiago Uno. En paralelo, sigue su curso la arista vinculada a la red de corrupción atribuida a Vega entre 2022 y 2026, por cohecho agravado y lavado de activos, en la que el exalcaide, según lo señalado hasta ahora, no tendría participación.
Fuente: Emol
Documento original: https://www.emol.com/noticias/Nacional/2026/10/02/1213100/alex-vega-gendarmeria-corrupcion.html
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.













