
El superintendente de Pensiones, Joaquín Cortez, viajó hasta Londres para participar en el ChileDay, donde presentó el nuevo régimen de inversiones que el regulador publicó en su versión definitiva para dar forma a los fondos generacionales, un cambio que se concretará en abril de 2027 y que pondrá fin a los multifondos, tal como lo estableció la reforma de pensiones aprobada a inicios de 2025.
Según explicó, los fondos generacionales modifican la forma, la estabilidad y el horizonte en que se invierten los ahorros. La reforma busca enfocarse en el largo plazo y en una mayor recuperación de la demanda por instrumentos de largo plazo. Añadió que, como estos fondos no permiten el cambio entre fondos, un inversionista puede actuar contracíclicamente si sigue recibiendo cotizaciones, porque sus recursos no serán retirados ante una crisis.
EL CAMBIO DE FONDOS Y EL GLIDEPATH
Cortez advirtió que existe una excepción a esa lógica: la licitación del stock de afiliados que se creará a partir de la reforma. Pese a ello, defendió que los fondos generacionales permiten una mirada de más largo plazo, sobre todo en las etapas más jóvenes, y calificó esa característica como una gran ventaja.
Respecto del régimen de inversiones, detalló que será el regulador el que defina la trayectoria de inversión que deberán seguir las AFP, el llamado glidepath. Explicó que esa decisión se tomó porque, dado el tamaño de las administradoras, había que tener cuidado con los impactos macroeconómicos y sobre la estabilidad financiera, y la única forma de hacerlo bien era que el diseño quedara en manos del regulador.
Las carteras de referencia, en cambio, serán definidas por las AFP. El superintendente subrayó que eso es muy importante para el futuro, porque reconoce que, si bien el Estado tiene derecho a fijar las reglas del juego, la gestión debe ser siempre privada, ya que son quienes tienen la experiencia.
El tercer componente del régimen son las bandas de premios y castigos. Sobre ellas reconoció que faltó tiempo para discutirlas en profundidad, pero que se optó por la prudencia. Estas bandas permiten un manejo activo y mantener el actual posicionamiento de las carteras, y entregan cierta tranquilidad, especialmente durante la transición. Señaló que podrían existir diseños alternativos, pero que era importante llevar adelante una transición sin grandes temores. También dejó abierta la posibilidad de futuros ajustes en las definiciones sobre activos alternativos.
UN CRÍTICO CONVERTIDO
En su intervención, Cortez confesó que inicialmente fue crítico de los fondos generacionales, pero que se ha ido convenciendo. Dijo que ese cambio de posición se apoyó en lecturas del economista Robert Merton, quien plantea que, si no se puede hacer que toda la gente sea inteligente financieramente, al menos se deben crear productos que sean inteligentes para ellos. A su juicio, este es un gran paso adelante.
EL EFECTO DE LOS RETIROS
El superintendente recordó que las AFP superaron crisis importantes, como la subprime de 2008, pero sostuvo que hubo una crisis más profunda que impactó en la confianza: los retiros de 2020 y 2021. Precisó que los tres retiros totalizaron cerca de US$50 mil millones, equivalentes al 25% de los activos administrados a junio de 2020 y al 18% del PIB de ese año.
Sobre el impacto en las pensiones, detalló que los tres retiros implicarían una disminución del 28% de la pensión en promedio, con efectos más pronunciados en las mujeres que en los hombres.
También entregó cifras recientes: a junio de 2026, los fondos de pensiones alcanzan US$244 mil millones, lo que equivale al 64% del PIB, frente al 82% que representaban antes de los retiros. A su juicio, los retiros afectaron la profundidad, el financiamiento y la volatilidad, generaron inestabilidad y debilitaron la capacidad del mercado para absorber shocks.
Pese a ese diagnóstico, se mostró esperanzado en que la reforma previsional vuelva a conducir a un círculo virtuoso entre la economía, los fondos de pensiones y el mercado de capitales. Explicó que la reforma implica un aumento de la tasa de cotización que permite restablecer el tamaño de los fondos.
PROYECCIONES Y CRÉDITOS HIPOTECARIOS
Cortez exhibió una proyección del nivel que podrían alcanzar los fondos generacionales en los próximos años. De acuerdo con estimaciones del Departamento de Estudios del regulador, en el escenario central, ni optimista ni pesimista, los fondos de pensiones podrían llegar al 95% del PIB en diez años más, al 129% en 2046 y al 150% en 2056.
A partir de esas cifras, afirmó que esta es una industria que hoy ya es muy importante y que lo será cada vez más si nada cambia y se la sabe desarrollar. Agregó que ese crecimiento de los activos requiere que la economía y el régimen de inversiones sigan abiertos a la inversión internacional, pero también que en Chile surjan buenos proyectos de inversión, porque eso es lo que mejora la rentabilidad de los fondos.
En materia crediticia, recordó que tras los retiros las condiciones se volvieron más restrictivas, aumentaron las tasas de interés, disminuyeron las colocaciones de bonos largos y se acortaron los plazos de los créditos hipotecarios. Para graficarlo mostró algunos gráficos y afirmó que el 74% de la variación de las tasas de los créditos hipotecarios se explica por la variación de los activos de las AFP. Además, concluyó que desde 2014 las tasas de los créditos hipotecarios iban a la baja de la mano del aumento de los activos de las administradoras, pero que después de los retiros ocurrió todo lo contrario.
Fuente: Pulso, La Tercera
Documento original: https://www.latercera.com/pulso/noticia/superintendente-de-pensiones-yo-inicialmente-fui-critico-de-los-fondos-generacionales-pero-me-he-ido-convenciendo/
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








