
La plataforma de criptomonedas OrionX presentó una querella criminal contra dos de sus exejecutivos, a quienes acusa de administración desleal.
Los querellados son Roberto Zibert, exgerente general, y Joaquín Díaz, exgerente de tecnología. Según el escrito, entre 2018 y 2021 se habrían desviado activos hacia cuentas en otras plataformas.
ANTECEDENTES DEL CIERRE
Este jueves, OrionX informó a sus clientes del cierre de sus operaciones. En el anuncio, la firma señaló que el plan de cierre y restitución de activos a los inversionistas fue informado a la autoridad.
Al día siguiente, la presidenta de la Comisión para el Mercado Financiero, Catherine Tornel, precisó que la CMF ya había emitido en junio de este año una alerta pública. En esa oportunidad, el organismo rechazó la inscripción y autorización de la empresa, informando al mercado que OrionX no estaba autorizada para seguir prestando servicios dentro del perímetro de la Ley FinTech.
Tornel aclaró que, al no ser una entidad supervisada ni fiscalizada por la CMF, el organismo no está monitoreando ningún plan de regularización de la compañía.
PRIMEROS HALLAZGOS
La querella relata que el 15 de enero del año pasado el cofundador Joel Vainstein asumió como gerente general. En el marco de la adecuación de la compañía a la Ley Fintech, se inició una revisión de las operaciones, para lo cual se contrató a profesionales con experiencia en el rubro financiero.
Entre ellos estaba Thomas Mac Millan, quien en marzo de 2025 asumió como Chief Operating Officer. Fue él quien, el 27 de agosto, detectó un descalce significativo entre los saldos reflejados en los sistemas de OrionX y los activos que realmente estaban bajo su custodia.
En ese momento, el directorio encargó a los querellados investigar los hechos, pues ambos contaban con los accesos y permisos necesarios para revisar los sistemas y registros. Sin embargo, ante la falta de avances, se conformó un comité ad hoc que logró identificar una serie de inconsistencias, las que quedaron documentadas en un informe del 14 de noviembre de 2025.
OPERACIONES DETECTADAS
El texto judicial sostiene que Zibert y Díaz tenían acceso y conocimiento técnico respecto de la custodia de los activos. Las indagaciones permitieron rastrear cuentas en plataformas externas vinculadas a los ejecutivos.
Se estableció que Roberto Zibert mantenía una cuenta en Binance, desde la cual se pudo rastrear direcciones de clientes, entre ellas una listada como Incremental y Luis Zibert. También se detectó una cuenta ligada al correo comisiones@orionx.com, usada para realizar abonos y descuentos de grandes cantidades de bitcoins, pese a que estaba destinada a acumular pequeñas comisiones de clientes.
En otra cuenta asociada a la casilla coldstorage@orionx.com se registró un movimiento de 70 bitcoins, calificado como completamente inusual. Otra cuenta recibió, el 4 de febrero de 2021, otras 30 BTC que luego salieron hacia una hot wallet de Celsius, sin que se pudiera identificar una mejor trazabilidad de los fondos.
La querella añade que, mediante la cuenta que Zibert mantenía en Celsius y la cuenta asociada a comisiones@orionx.com, un total de 79 BTC vinculados a la custodia de Orionx se transfirieron a una cuenta desconocida. El documento subraya que Orionx nunca tuvo cuenta corporativa en esa plataforma.
En la cuenta robert@orionx.com en Binance se detectó una cartera listada como Luis Zibert e Incremental. Esa cartera recibió múltiples movimientos desde la billetera fría de Orionx: 187 ethereum, 4.146.643 USDT y 200.000 USDC.
En cuanto a Joaquín Díaz, se identificó una cuenta en Binance listada como Binance Joaco, que recibió más de US$ 1,5 millones en 14 transacciones. Díaz reconoció ante el comité que esa cuenta era suya y que también la utilizaba un extrabajador llamado Juan José Merino.
Otra wallet habría recibido más de US$ 1,3 millones entre el 28 de marzo y el 24 de diciembre de 2021. El informe también advierte sobre la mezcla de dominios y cuentas incompatibles con el orden de los activos bajo custodia, la ausencia de documentación confiable y señala que la hipótesis más plausible es una combinación de robo y pérdidas por actividades de trading de posibles empleados.
AUDITORÍA FORENSE
Zibert y Díaz cuestionaron las conclusiones del comité, por lo que el directorio encargó una auditoría forense externa. Los resultados fueron categóricos: al reconciliar los registros contables internos con la información verificable en las blockchains, se comprobó que, para bitcoin, ethereum, Polygon y XRP, el saldo declarado por los sistemas internos superaba al saldo efectivamente custodiado.
La querella sostiene que no se trata de diferencias operativas aisladas, sino de patrones recurrentes de salidas de fondos hacia direcciones externas omitidas del libro contable o compensadas con ajustes sin respaldo en la cadena de bloques.
Para bitcoin, la diferencia alcanzó los US$ 3.933.950,65. En ethereum, el faltante fue de US$ 2.286.474,58; en XRP, de US$ 762.016,60, y en Polygon, de US$ 201,39.
La auditoría concluyó que la pérdida total asciende aproximadamente a US$ 6.066.152. Según la querella, esa pérdida debe atribuirse a la conducta de los querellados, ya que eran las únicas personas con acceso a los sistemas y con los permisos necesarios para operarlos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








