
Eduardo Ebensperger, del Banco de Chile, asegura que el mundo empresarial está con optimismo para invertir
El gerente general del Banco de Chile, Eduardo Ebensperger, afirmó que, pese a las cifras económicas negativas recientes, el ánimo empresarial ha cambiado y que se espera un crecimiento cercano al 3% para el próximo año. Sus declaraciones se dieron en un punto de prensa posterior al lanzamiento en Chile de la alianza entre el banco, Chubb y LaLiga española.
DIAGNÓSTICO DE LA ECONOMÍA
Ebensperger calificó las cifras de crecimiento del primer semestre como malas, al igual que el Imacec de -1,5% registrado en julio. En ese sentido, dijo que lo más duro es el desempleo, que volvió a ubicarse en un 9,5%, cifra que consideró muy mala para el país. Pese a ello, aseguró que Chile va por el camino correcto.
El ejecutivo mencionó que en el Congreso se aprobó el proyecto de reconstrucción impulsado por el gobierno y que hay otras iniciativas que van cambiando el ánimo y las posibilidades de invertir. Agregó que las cuentas de acumulación de capital y de inversión están creciendo, y que si eso se mantiene, el segundo semestre podría terminar con un crecimiento cercano al 1% anual. Para el próximo año, proyectó un crecimiento de 3% o 3,2%.
A su juicio, volver a esos niveles de crecimiento es muy importante, porque se van a crear más empleos y las empresas empezarán a invertir. En particular, se refirió a la minería, que requiere inversiones significativas que han sido postergadas a la espera de invariabilidad en las condiciones tributarias. «El mundo empresarial está con disposición a invertir, está con optimismo», enfatizó.
IMPACTO DEL PETRÓLEO Y SOLIDEZ FINANCIERA
Ebensperger también se refirió a los efectos de la guerra y del alto precio del petróleo en la economía chilena. Sostuvo que Chile es un país muy dependiente del petróleo y que un barril cercano a US$100 afecta de manera distinta al escenario de un valor de US$75 o US$80. Ese shock externo, explicó, impidió que bajaran más las tasas y que la inflación fuera menor, aunque confió en que las condiciones mejorarán de aquí a fin de año.
En cuanto al sistema financiero, el gerente general del Banco de Chile aseguró que está muy sólido y que ha acompañado el crecimiento por años. «Hoy día hemos tenido un problema de demanda, no de oferta de crédito», aclaró. Insistió en que la recuperación del empleo y el crecimiento son lo más importante, y llamó a los empresarios a volver a invertir y confiar en el país, que, dijo, tiene todas las fortalezas para salir adelante.
REFORMA AL MERCADO DE CAPITALES Y CRÉDITOS HIPOTECARIOS
Ebensperger valoró el documento de política sobre modernización del mercado financiero publicado por la Comisión para el Mercado Financiero, así como la reforma al mercado de capitales que impulsa el gobierno. «Es muy positivo lo que pretende hacer el regulador, la CMF en este caso, y también el proyecto de mercado de capitales que impulsa el gobierno», comentó.
A su juicio, uno de los principales problemas ha sido que el dividendo se ha alejado de los salarios reales de la gente. Para mejorar esa relación, sostuvo, es necesario que las tasas de interés de los créditos hipotecarios sean más bajas. Recordó que Chile tuvo tasas de UF+2% o UF+2,5% en los años virtuosos, algo que no ocurría en otros países latinoamericanos. «Lo relevante es que la gente tenga la posibilidad de, con su ingreso, pagar un dividendo adecuado», señaló.
Sobre medidas como la garantía del 90%, dijo que son bienvenidas en forma paliativa, pero que el mercado funciona bien cuando hay crecimiento, empleo y movilidad laboral. También lamentó que en el último tiempo se haya encarecido el empleo, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, lo que contrajo el mercado.
El ejecutivo se mostró optimista respecto del impacto de la reforma al mercado de capitales. «Tengo la convicción de que de las grandes cosas que tuvo el país en los años que creció muchísimo fue un mercado de capitales muy potente», afirmó. Destacó que ese mercado permite financiar hipotecarios a 20, 25 o 30 años y que, si la reforma logra reencantar a los inversionistas, puede ser un impulso muy positivo. El acceso a mejores tasas y condiciones, concluyó, finalmente provoca empleo.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








