
Alejandro Micco atribuye la caída de las expectativas económicas al alza de los combustibles
La confianza es un factor tan decisivo como frágil en cualquier economía, y en Chile ese activo se habría resentido por una decisión puntual del gobierno. Alejandro Micco, exsubsecretario de Hacienda y académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, aseguró que el aumento de los combustibles de marzo, conocido como el bencinazo, explica en gran medida la caída de las expectativas económicas de los últimos meses.
El diagnóstico adquiere relevancia luego de que se diera a conocer el Imacec correspondiente a julio, que evidenció una contracción de la actividad de 1,5%, la mayor en cinco años. Con ese resultado, la economía chilena acumula una caída de 0,4% en lo que va del año.
DIAGNÓSTICO DE UN CRECIMIENTO MEDIOCRE
En entrevista con el programa Desde la Redacción de La Tercera, Micco analizó las causas del magro desempeño económico. El economista recordó que Chile arrastra un crecimiento bastante mediocre desde 2012, por lo que el problema no es nuevo.
Sin embargo, precisó que las expectativas al inicio del gobierno de José Antonio Kast estaban mucho más altas que las actuales. En ese momento, dijo, existía un consenso muy grande de que había que hacer cambios en pos de un mayor crecimiento. Esa expectativa inicial chocó con la realidad de los meses siguientes.
Para Micco, la situación actual exige una pausa reflexiva. Planteó que es el momento de sentarse y pensar por qué las expectativas no reaccionan, pese a los intentos por instalar un mensaje más optimista.
EL BENCINAZO Y EL SHOCK DEL PETRÓLEO
El punto central de su análisis está en marzo, cuando el precio de los combustibles registró su mayor alza. A juicio del exsubsecretario, la economía quedó sobreexpuesta al shock del petróleo, un fenómeno de alcance internacional.
Esa sobreexposición habría tenido efectos particularmente intensos en Chile. Micco argumentó que, a nivel mundial, la caída de las expectativas de los consumidores chilenos fue la segunda más grande después del episodio del shock del petróleo, mucho más que el resto del mundo.
La comparación internacional sugiere que el golpe a la confianza no fue una consecuencia inevitable de la coyuntura externa, sino que estuvo amplificado por la forma en que se manejó la situación a nivel local.
MEPCO: UN ERROR CON CONSECUENCIAS
El Ejecutivo ha explicado su decisión señalando que el alza internacional del petróleo y el alto costo que implicaba mantener el subsidio obligaron a dejar sin efecto el componente de subsidio del Mepco y a traspasar al mercado local, de una sola vez, todo el aumento externo del precio.
Micco no comparte esa justificación. En su opinión, el episodio constituyó un mal manejo de las expectativas económicas. El exsubsecretario sugirió que el gobierno podría haberse encontrado todavía en un modo campaña, enfocado en justificar que todo venía mal y que se requería un ajuste fiscal. Sobre este último punto, aclaró que estaba muy de acuerdo con avanzar en esa dirección.
Micco calificó el ajuste en el Mepco como un error, porque coordinó a toda la población a estar mirando una mala noticia, muy fuerte.
Como el propio economista lo expresó: si sabes que hay una situación muy grave, no puedes hacer nada porque el país está quebrado.
RECUPERACIÓN INCOMPLETA DE LOS PRECIOS
Desde el alza de marzo, el precio de los combustibles ha presentado algunas caídas. Sin embargo, aún no se ha logrado recuperar el valor previo al estallido del conflicto bélico. Esa recuperación parcial no ha bastado para restaurar la confianza.
Micco explicó que el episodio le pegó muy fuerte a la expectativa y que ha sido difícil volver a subirse a un carro más optimista. Sus palabras dejan sobre la mesa una pregunta incómoda para el gobierno: cómo reconstruir la confianza cuando la actividad económica sigue contraída y las señales hacia los ciudadanos no logran ser leídas como positivas.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








