
La agroexportadora Hacienda Chada S.A. logró el 4 de agosto sortear la quiebra tras suscribir un acuerdo de reorganización que contempla la venta de más de 1.500 hectáreas de terrenos agrícolas. El pacto, ratificado por los acreedores el 12 de agosto, deja expuestos los obstáculos legales que el controlador Carlos José Barros Barros deberá superar para materializar la transferencia de los inmuebles.
La firma fue en su momento una de las agroexportadoras más icónicas del país. Desde sus campos salían, en las mejores temporadas, más de un millón de cajas de uva de mesa, 1,5 millones de kilos de cereza y 600 mil kilos de ciruela. El colapso comenzó a gestarse con la pandemia de 2020, el temporal de lluvias de enero de 2021, la crisis logística de 2022 y la sobreoferta de cereza de 2024.
A esa cadena de dificultades se sumó la decisión del Banco Consorcio de exigir el pago de $23.986 millones que Chada mantiene por créditos agrícolas. Esa gestión desató un efecto dominó en todo el grupo agroindustrial.
LA CAÍDA DEL GRUPO AGROEXPORTADOR
Además de Hacienda Chada, otras cuatro empresas ligadas a la familia Barros enfrentan demandas de liquidación forzosa. El Banco Consorcio demandó la liquidación de Exportadora BB Trading SpA, sociedad conocida como Río King, por pagarés impagos por US$7,5 millones. También pidió la liquidación de Inversiones Puerto Tranquilo Ltda. por US$1,14 millones, causa radicada en el 25° Juzgado Civil de Santiago, y de Frutícola Agroking SpA por US$594.000.
Frutícola Agroking se declaró en quiebra el 10 de julio pasado, luego de desistir de un fallido intento de reorganización iniciado en el 30° Juzgado Civil de Santiago. Frutango S.A., en tanto, permanece bajo riesgo de liquidación concursal en el 2° Juzgado de Letras de San Bernardo.
EL ACUERDO QUE EVITÓ LA QUIEBRA
El 4 de agosto, en Buin, Hacienda Chada S.A., asesorada por los profesionales del Estudio Nelson Contador Abogados & Consultores, logró esquivar la quiebra. La contrapartida fue entregar sus tierras y someterse a un proceso de reorganización para mantener su giro y actividades.
Según el acuerdo, los terrenos se transferirán junto con sus derechos de agua, construcciones y sistemas de riego tecnificado. A ello se suman plantaciones en plena capacidad de producción, 24 torres de control de heladas, 334 carros y colosos, 40 tractores, 19 pulverizadoras, 32 nebulizadoras y mallas de cobertura.
LA DEUDA CRUZADA
Los registros contables presentados por la firma para su plan de reorganización evidencian el colapso del modelo integrado de negocios con el que operaba el grupo. El 57,3% de la deuda total de la matriz agrícola, es decir, $49.545 millones sobre un pasivo total de $86.404 millones, corresponde exclusivamente a deudas arrastradas con empresas relacionadas al propio controlador.
Tras las dificultades de Chada con los bancos, Río King terminó convertida en el pulmón financiero de la gigante agrícola. El certificado del auditor oficial del caso, Julio Ariel Flores, muestra que Hacienda Chada le debe a su firma hermana Exportadora BB Trading SpA $41.570 millones por «Anticipos de venta de fruta», recursos que se usaban como capital de trabajo.
En el texto del acuerdo, los créditos de Río King y del resto de las firmas de la familia Barros quedaron completamente pospuestos. No recibirán el pago de un solo peso hasta el mes 96 del pacto ratificado por los acreedores el 12 de agosto, es decir, recién en 2034, y solo si los grandes bancos logran recuperar antes la totalidad de sus millonarias acreencias garantizadas.
LOS EMBARGOS Y PROHIBICIONES
Antes de que los terrenos salgan a la venta o se los adjudiquen los principales bancos, entre ellos Consorcio, BancoEstado y Banco BICE, los actuales controladores deberán despejar millonarias demandas, prohibiciones de venta y embargos de la Tesorería.
El Fundo Huelquén es considerado la «joya» de las tierras. Con 1.440 hectáreas de uvas de mesa, cerezas y cítricos en Buin, tiene un avalúo comercial de $24.295 millones, equivalentes a US$25,2 millones. Esa propiedad acumula tres embargos de la Tesorería General de la República. En un certificado oficial adjuntado al acuerdo de acreedores, la empresa declaró cuotas de impuesto territorial vencidas por $37 millones.
Además, Huelquén soporta dos medidas precautorias a favor de Inversiones Hold Limitada, de la familia Ibáñez Edmiston, por el no pago del arriendo de 99,1 hectáreas en Machalí, cuyo monto asciende a US$946.949. También pesan dos prohibiciones de gravar y enajenar sobre algunas hectáreas a favor de Sun World Chile SpA, filial de Sun World International, la compañía de genética agrícola controlada desde 2021 por el fondo británico Bridgepoint Group y dueña de más de 300 patentes vegetales.
LOS OTROS INMUEBLES
El segundo paño en venta es Calera de Tango, de 63,4 hectáreas, con un avalúo comercial de $4.656 millones, equivalentes a US$4,8 millones. Es un suelo cercano a Santiago que el sector inmobiliario observa con especial interés y que se encuentra hipotecado a favor del Banco BICE, del grupo Matte.
El tercer fundo es El Palqui, en Monte Patria, compuesto por cinco lotes y parcelas, con un avalúo comercial de $2.905 millones, alrededor de US$3 millones, e hipotecado al BancoEstado.
En el mercado se estima que el valor de todos los paños debiera superar los US$33 millones. El piso, sin embargo, está escrito en un documento confidencial denominado «Anexo 3», el cual quedó bajo la custodia y reserva exclusiva de la interventora Daniela Camus.
EL FUTURO DE LA FIRMA
Pese a la envergadura de la crisis, el grupo busca continuar operando en el negocio frutícola. Quienes conocen de cerca a Carlos «Caco» Barros y su trayectoria en la industria aseguran que la decisión de someterse a este proceso busca, precisamente, reestructurar sus operaciones y mantenerse vigente en el circuito exportador.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








