Las empresas que se beneficiarían de la eliminación del impuesto a las ganancias de capital en acciones
En enero de 2022, durante el segundo mandato de Sebastián Piñera, el Congreso aprobó el proyecto de ley que creó la Pensión Garantizada Universal, financiada mediante una serie de medidas recaudatorias, entre ellas un tributo de 10% a las ganancias de capital por la venta de acciones. El mercado se opuso a la medida y, desde su puesta en marcha, las voces que piden eliminarla han crecido a la luz de los datos de recaudación: en 2023 el Fisco obtuvo $8.011 millones por esta vía; en 2024, $10.631 millones, y el año pasado la tributación alcanzó los $14.282 millones, un sexto de lo inicialmente proyectado.
Con miras a potenciar el mercado de capitales, el impuesto es uno de los aspectos que el actual gobierno analiza para su reforma al mercado de capitales, la cual ingresaría durante la segunda mitad del año. Mientras tanto, la eliminación de este gravamen ya fue incluida en la Ley de Reconstrucción para las acciones con presencia bursátil, una medida que, según Spencer, es una muy buena noticia.
CÓMO FUNCIONA HOY EL IMPUESTO
Actualmente, la venta de acciones se divide en dos regímenes. Si la acción no tiene presencia bursátil, es decir, si en menos del 25% de los últimos 180 días hábiles no alcanzó transacciones diarias mínimas de UF1.000, se aplican los impuestos generales: Primera Categoría y Global Complementario o Adicional, con una tasa máxima de 40%. En cambio, las acciones con presencia bursátil tienen un impuesto de 10%, que también se activa al contratar un market maker. Eso es lo que está por cambiar.
LA LEY DE RECONSTRUCCIÓN Y SUS EFECTOS
Según José Miguel Gazitúa, socio de Tax & Legal en Deloitte, el régimen pasará a 0% desde enero de 2027 debido a las modificaciones contenidas en la Ley de Reconstrucción. La exención, explica, “se activa por presencia bursátil, y esa presencia puede obtenerse por frecuencia de transacción o mediante un contrato de formador de mercado (market maker)”.
Según datos proporcionados por Nuam, el holding que agrupa a las bolsas de Santiago, Lima y Colombia, al 14 de agosto había 61 acciones cuya presencia bursátil era igual o superior al 25%. Por contraparte, existían 294 valores (incluidos ETF y otros) con presencia bursátil inferior al 25%, pero de ese universo, 13 cuentan con un market maker: Indisa, Zofri, Saam, Enaex, Manquehue, Minera Valparaíso, Watts, Soquicom, Salmones Camanchaca, Pasur, Tricot, Gasco y Cintac.
Entre las que tienen presencia bursátil inferior al 25% y no cuentan con market maker se encuentran Moller, Molymet, Camanchaca, Blumar, Blanco y Negro, Cristales, Enjoy, Elecmetal y Azul Azul, entre otras. Además, hay 246 instrumentos con presencia de 0%, equivalente al 69,5% del total, la mayoría correspondiente a ETF y también a acciones extranjeras.
LAS DECLARACIONES DE LOS EXPERTOS
Juan Carlos Spencer, gerente general de la Bolsa Electrónica, señala que el impuesto disminuyó la liquidez del mercado y los montos transados: “el mercado bursátil perdió atractivo y se volvió más engorroso, mientras que el Fisco recaudó ocho veces menos de lo proyectado. Por eso, es una muy buena noticia que la megarreforma haya incluido la eliminación de este impuesto”. Spencer añade que sería necesario “dar un paso adicional y extender la exención a todas las acciones transadas, independientemente de si cuentan o no con presencia bursátil”.
Para Gazitúa, si la futura reforma al mercado de capitales avanza en eliminar el impuesto también para las acciones sin presencia bursátil, se nivelará “la cancha y le devuelve al formador de mercado su función genuina —dar liquidez— en lugar de operar como vehículo tributario. Beneficia al universo que quedó fuera. Las verdaderas favorecidas no son las acciones que ya cuentan con market maker, sino las sociedades cerradas, medianas, familiares, junior mining y startups sin liquidez”.
Andrés Alessandri, socio de Mena Alessandri, cuenta que entre sus clientes “hay mucho interés” por la implementación de una medida como la que busca Hacienda. Sin embargo, advierte que “un efecto negativo de corto plazo es que también hay muchos contribuyentes esperando que entre en vigencia esta norma para realizar la utilidad en venta de acciones (para ahorrarse el impuesto del 10% que se elimina). Entonces en una primera instancia puede existir una presión de venta de activos”.
Álvaro Barriga, gerente Corporativo Legal y de Relaciones Institucionales de Nuam, señala que hoy “el impuesto a las ganancias de capital es una fricción para traer liquidez al mercado de capitales”. Según el ejecutivo, “no le podemos exigir liquidez (a una empresa) para acceder a un financiamiento más barato, porque la exención del impuesto lleva a que esos emisores más líquidos accedan a mejor financiamiento”, mientras que “al grupo más ilíquido, que necesita financiamiento, no le entregas las mismas posibilidades”.
Cristián Araya, gerente de Inversiones de CASA Wealth Management, indica que la bolsa local enfrenta una serie de situaciones que la convierten en un activo “interesante”. Por una parte, las valorizaciones aún tienen descuentos y existe un flujo potencial de demanda proveniente de fondos de pensiones, a lo que se suma “la variable tributaria”. Para las personas naturales en los tramos superiores del Impuesto Global Complementario, “pagar un 10% en lugar del régimen general de renta ya representaba un beneficio, pero volver al 0% elimina completamente el costo de salida, dinamizando la rotación de portafolios”.
Gazitúa sostiene que remover el impuesto para las acciones elimina “una barrera concreta y corrige una asimetría que hoy desincentiva abrirse a bolsa; alinea a Chile con plazas donde el inversionista extranjero no paga sobre sus ganancias de capital, mejorando el atractivo relativo del mercado local”.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
