
El caso de la salida del exsubsecretario de Hacienda Juan Pablo Rodríguez, separado tras arrojar positivo en un test de drogas, ha desatado una tormenta política que divide al oficialismo y pone en entredicho el procedimiento aplicado por el Ejecutivo. El senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, responsabilizó directamente al subsecretario del Interior, Máximo Pavez, por el manejo de la salida del exsubsecretario de Hacienda, mientras el ministro del Interior y vocero de gobierno, Claudio Alvarado, salió a cerrar filas con su equipo y a responder los cuestionamientos del líder republicano.
TENSIÓN EN LA MONEDA
La arremetida de Squella se produjo en un chat privado que comparte con Pavez y otros exmiembros de la Fundación Jaime Guzmán, en el cumpleaños número 43 del subsecretario. En ese mensaje, el timonel republicano le pidió a Pavez que pidiera perdón a Rodríguez por el trato dado, por los trascendidos maliciosos que circulan en su contra y por la irresponsabilidad frente a un proceso calificado como delicado. En el mismo grupo, Squella añadió: “Muy grave el daño que le han hecho a Juan Pablo. Espero podamos revertirlo, al menos en eso estamos trabajando 100%.”
La respuesta de Alvarado llegó a primera hora de este martes en Radio ADN. Alvarado afirmó que Squella debe aprender a separar los sentimientos de las decisiones y defendió la forma en que el Ejecutivo enfrentó el caso. La respuesta de Squella no se hizo esperar. A través de sus redes sociales, el presidente del Partido Republicano replicó: “Ministro, con todo el cariño, amistad y respeto, desde el momento que alguien actúa en política tomando decisiones al margen de lo que cree correcto, es mejor que se busque otra actividad.” El intercambio dejó en evidencia una tensión que venía incubándose de manera reservada entre el gobierno y la directiva del Partido Republicano.
En la tienda fundada por José Antonio Kast, las críticas apuntan más a la forma que al fondo de la decisión. Dirigentes de la colectividad impulsan una revisión del protocolo aplicado y señalan a Pavez como la autoridad encargada de supervisar su ejecución. Además, presionan por una eventual reincorporación de Rodríguez a su cargo.
EL PROTOCOLO EN ENTREDICHO
En el centro de la controversia está el procedimiento de toma de muestras que terminó con la salida de Rodríguez. En el Partido Republicano varios creen que en La Moneda se apresuraron a definir la salida del exsubsecretario en un contexto en el que el protocolo sí consideraba una contramuestra. También acusan que no se tomó en cuenta la versión de Rodríguez, pese a su cercanía con el partido. En ese contexto, creen que la decisión fue más comunicacional que técnica.
Los cuestionamientos internos apuntan a dos figuras del gobierno. Por un lado, responsabilizan a Pavez por un protocolo que, según critican, resulta poco claro respecto de sus procedimientos y se presta para errores. Por otro, observan el rol de Cristián Valenzuela, jefe de Contenidos y Comunicaciones del Segundo Piso, quien es republicano y uno de los principales asesores del presidente José Antonio Kast.
Desde el Ejecutivo, en tanto, defienden la decisión. Alvarado explicó que el subsecretario Pavez tomó como referencia un marco establecido en una ley, consideró los instructivos de la Contraloría y, con el aval de Senda, se fijaron los términos de referencia para la licitación del proceso. El gobierno recalca que no existía espacio para adoptar otra determinación que no fuera la salida de Rodríguez, porque lo contrario habría implicado asumir fallas en el protocolo y abrir la puerta a cuestionar todos los exámenes practicados a otras autoridades.
OFICIALISMO PRESIONA POR RODRÍGUEZ
La defensa de Rodríguez no se limita al Partido Republicano. Durante los últimos días, diversas voces del oficialismo han respaldado al exsubsecretario, en particular después de que el viernes diera a conocer el resultado de un nuevo examen en el que dio negativo. El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, insistió este martes en Radio Duna en que Rodríguez debería reincorporarse al gobierno.
La UDI también salió en defensa del subsecretario del Interior. “Es una persona que ha ejercido cargo con gran profesionalismo, tanto como subsecretario del Interior como una especie de vocero subrogante”, afirmó Ramírez. En tanto, el secretario general de la colectividad, Juan Antonio Coloma, sostuvo que “a esta altura, uno esperaría que el presidente del Partido Republicano hubiese dedicado 100% a apoyar al gobierno y no a generar peleas en forma constante con distintas personas”.
Aunque nunca ha militado en el Partido Republicano, mantenía vínculos con varios dirigentes de la colectividad, relación que se fortaleció tras su rol en la tramitación de la megarreforma. Antes de eso, incluso fue considerado como candidato a diputado en las últimas elecciones parlamentarias, opción que descartó por motivos personales.
Pese a las demandas, en La Moneda no han cedido. Alvarado reiteró que la decisión es que Rodríguez permanezca fuera del Ejecutivo y señaló que, tal como el propio exsubsecretario planteó en su minuto, es mejor que ejerza su defensa y reivindique su nombre desde fuera del gobierno.
CONTRADICCIÓN ENTRE MINISTROS
La crisis ya dejó las primeras descoordinaciones dentro del gabinete. Este lunes, Alvarado anunció que Rodríguez no volvería al Ejecutivo y que en los próximos días se daría a conocer el nombre del próximo subsecretario de Hacienda. Sin embargo, este martes el titular de Hacienda, Jorge Quiroz, no cerró del todo esa posibilidad al ser consultado por el tema.
Quiroz señaló que el gobierno está buscando nombres y que existe una decisión superior respecto de si Rodríguez se reincorpora o no. En lo que a él respecta, afirmó que por ahora se encuentra buscando subsecretario. Alvarado, en tanto, mantuvo su postura y descartó cualquier vuelta del exfuncionario.
La contradicción entre ambos ministros se suma a la tensión en los partidos. Mientras en el oficialismo algunos consideran que Squella se sobregiró al criticar públicamente a Pavez y luego a Alvarado, otros en el Partido Republicano respaldan la arremetida y la consideran un punto que era sentido por la colectividad.
En la interna del partido, varios parlamentarios evitan responder públicamente al ministro del Interior, aunque en privado apuntan a la falta de autocrítica del gobierno, especialmente de Interior, cartera que, insisten, estuvo a cargo de todo el proceso para los test de drogas. Squella, por su parte, insistió en que su comentario apuntaba a Pavez en su calidad de responsable formal del proceso y sostuvo que Pavez todavía está a tiempo de reconocer que el protocolo debe mejorarse hacia el futuro.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














