El gobierno chileno enfrenta un nuevo desafío fiscal luego de que la Dirección de Presupuestos (Dipres) revelara una brecha significativa entre las metas de déficit estructural y las proyecciones actuales, especialmente si se aprueba la megarreforma que actualmente se discute en el Senado. Según el Informe de Finanzas Públicas del segundo trimestre, publicado el martes, las cuentas fiscales muestran que, incluso con la reforma, los gastos comprometidos superan los ingresos necesarios para cumplir el objetivo trazado por Hacienda.
EL INFORME DE LA DIPRES
El documento, difundido por la Dipres, detalla la trayectoria del balance fiscal estructural entre 2027 y 2030. Se presentan dos escenarios: uno base, sin considerar la megarreforma, y otro alternativo, que incorpora los efectos de la nueva legislación. En ninguno de los dos casos se logra cerrar la brecha con la meta fijada en el decreto fiscal de mayo. Solo para 2026 la proyección coincide con el déficit estructural de -2,6% del PIB comprometido.
Para el periodo 2027-2030, las cifras muestran una distancia persistente. En el escenario base, la proyección de déficit estructural para 2027 es de -2,1% del PIB, mientras la meta es -1,8%. En 2028 la proyección es -2,2% frente a una meta de -1,7%. Para 2029 se estima un -2,0% contra una meta de -1,6% y en 2030 un -1,7% frente a un objetivo de -1,5%. En el escenario alternativo con reforma, las proyecciones son aún más negativas: -2,4% para 2027, -2,6% para 2028, -2,5% para 2029 y -2,1% para 2030.
LAS CIFRAS DE LA BRECHA
El origen de esta situación radica en que los gastos comprometidos superan los que el fisco puede desembolsar para cumplir la meta. En el escenario base, sin reforma, se requiere un ajuste de US$6.190 millones entre 2027 y 2030. El desglose anual indica que en 2027 los gastos superan en US$1.385 millones lo necesario; en 2028 la diferencia asciende a US$2.247 millones; en 2029 a US$1.883 millones, y en 2030 a US$676 millones.
Con la megarreforma aprobada, el panorama se vuelve más exigente. La brecha total se duplica a US$13.078 millones para el mismo cuatrienio. Por año, el exceso de gasto comprometido es de US$2.769 millones en 2027; US$4.045 millones en 2028; US$4.236 millones en 2029, y US$2.028 millones en 2030. Pese a estas cifras, la Dipres aclara que las estimaciones no deben interpretarse como una referencia rígida para reducir el gasto, ya que dependen de la evolución de variables como ingresos estructurales, escenario macroeconómico y parámetros estructurales.
VISIÓN DE LOS EXPERTOS
La exdirectora de Presupuestos Cristina Torres, académica de la Universidad San Sebastián, señaló que el informe sincera la distancia entre el objetivo trazado y la proyección actual. A su juicio, el desafío es significativo y requiere disciplina sostenida. Agregó que el cumplimiento es exigente porque el ajuste se concentra en los años 2028 y 2029, coincidiendo con el ciclo electoral. “El mayor desafío es consolidar que los ajustes ejecutados este año se consagren de manera permanente”, afirmó, y destacó la importancia del diseño del presupuesto 2027.
El economista Juan Ortiz, del OCEC-UDP, coincidió en que cumplir las metas es desafiante, no solo por las holguras negativas, sino también por el efecto de la posible aprobación del proyecto de reconstrucción nacional, que aumentaría el déficit estructural al elevar el PIB efectivo no minero sobre el tendencial. Sugirió que la actualización del PIB tendencial será relevante en el debate legislativo. Agregó que la complejidad radica en el alto nivel de gasto comprometido, que se mantiene levemente sobre el 23% del PIB.
Vanesa Lanciotti, Socia Líder de Tax & Legal en Deloitte, calificó el informe como de señales mixtas pero positivas. Destacó que el gobierno logró mejorar su posición fiscal para 2026, reduciendo el déficit efectivo de 2,4% a 2,0% del PIB y el estructural de 2,8% a 2,6%, cumpliendo la meta. Esto se explica por mayores ingresos del cobre y litio, junto con un esfuerzo de contención del gasto. No obstante, reconoció que entre 2027 y 2030 las metas no se alcanzarán automáticamente, aunque las brechas son acotadas y pueden cerrarse combinando crecimiento, eficiencia del gasto y fortalecimiento de ingresos.
En tanto, el economista y asesor de la oposición Luis Eduardo Escobar sostuvo que las metas fijadas por el gobierno son poco factibles de alcanzar y que, incluso si se lograran, mantendrían el déficit fiscal, aumentarían el endeudamiento y deteriorarían los servicios sociales. Aseguró que no hay espacio para recortar el gasto lo suficiente y que se requiere racionalizarlo y asegurar su eficiencia.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
