El Servicio Nacional del Consumidor de la Región de Los Ríos ejecutó un proceso de fiscalización en los centros termales de la zona, con el objetivo de comprobar que estos establecimientos cumplan con las exigencias de la Ley del Consumidor. La diligencia se realizó en coordinación con el Servicio Nacional de Turismo, en el marco de una colaboración permanente entre ambas entidades para resguardar los derechos de quienes acuden a estos recintos.
La acción busca determinar si los proveedores de servicios termales informan de manera correcta y oportuna los precios de sus prestaciones, tanto de acceso como de servicios complementarios, entre los que se cuenta el arriendo de toallas y gorros. La fiscalización también se orienta a verificar las condiciones de seguridad que se ofrecen a los asistentes, en un contexto en que la temporada de uso de estos espacios suele intensificarse.
OBJETIVO DE LA FISCALIZACIÓN
El propósito central del operativo es constatar el estricto cumplimiento de la Ley del Consumidor por parte de los centros termales de la región. La labor conjunta con el Servicio Nacional de Turismo permite abordar tanto la dimensión del consumo como la experiencia turística que reciben los usuarios de estos establecimientos.
En concreto, se revisa si los locales entregan información relevante sobre el servicio ofrecido. Ello incluye los precios de acceso y, en caso de existir, los valores de servicios adicionales como el arriendo de toallas y gorros. La claridad en la información es uno de los ejes centrales de este tipo de controles, pues su ausencia puede afectar la decisión de consumo de los asistentes.
ASPECTOS QUE SE VERIFICAN
Durante la fiscalización se examina si los centros termales indican correctamente las recomendaciones para el uso seguro de sus instalaciones. También se chequea la señalización de las vías de evacuación y de las salidas de emergencia, elementos indispensables para actuar ante cualquier contingencia.
Otro punto revisado dice relación con la existencia de procedimientos o protocolos de seguridad formalizados y por escrito. Estos documentos resultan claves para que los recintos puedan accionar de manera expedita frente a accidentes que pudiesen afectar a los consumidores. La ausencia de tales protocolos podría configurar una infracción a la normativa vigente.
SEGURIDAD EN PISCINAS Y CAMARINES
El operativo también pone atención en las condiciones generales de seguridad de los establecimientos y de las zonas de tránsito común. Se presta especial interés a la presencia de pisos antideslizantes o de huellas de tránsito seguro en los bordes de las piscinas y en el área de camarines.
En lo que respecta específicamente al uso de las piscinas, se fiscaliza si los proveedores informan adecuadamente la profundidad máxima de cada una. Asimismo, se verifica la presencia de personal salvavidas y, en caso de que no exista, se exige que se advierta dicha circunstancia a los usuarios. Estas medidas buscan prevenir accidentes y entregar información suficiente para un uso responsable de los recintos.
POSIBLES SANCIONES
Frente a la detección de incumplimientos, el Servicio Nacional del Consumidor podría enviar oficios para que los locales incorporen los ajustes detectados. Esta vía busca corregir falencias de manera administrativa y expedita, en beneficio de los propios consumidores.
Sin embargo, si las infracciones son de mayor gravedad, el Servicio podría interponer denuncias ante los tribunales de justicia. En esa instancia judicial, los centros termales arriesgan multas de hasta 300 UTM por cada infracción, esto es, casi 21 millones 500 mil pesos. La cuantía de la sanción dependerá de la naturaleza y entidad de la falta acreditada en el proceso correspondiente.
CANALES DE RECLAMO
Las personas que hayan tenido problemas en alguno de estos establecimientos pueden presentar sus reclamos a través de los canales habilitados por el Servicio Nacional del Consumidor. Una de las vías es el Portal del Consumidor, al que se puede ingresar con la Clave SERNAC o la ClaveÚnica.
También está disponible la línea telefónica gratuita 800 700 100, que atiende de lunes a viernes entre las 09:00 y las 19:00 horas. Adicionalmente, los afectados pueden acudir a la oficina regional del organismo, ubicada en calle Arauco 371, piso 2, Valdivia, o a cualquiera de las plataformas municipales en convenio que existen en la región. Estos canales permiten canalizar las denuncias y dar seguimiento a las eventuales gestiones del Servicio.
Fuente: Sitio Web del Servicio Nacional del Consumidor de Chile
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
