
El Senado no discute solo el contenido de los proyectos que buscan impedir nuevas rebajas de penas a condenados por delitos sexuales contra menores. Lo que se disputa es el calendario y el lugar que ocupará el ministro de Justicia, Fernando Rabat, en la respuesta legislativa. El oficialismo y el Gobierno quieren las iniciativas en la sala la próxima semana; parte de la oposición busca que ese despacho no se convierta en un salvavidas político para el secretario de Estado.
Según antecedentes recabados por Radio Bío Bío, el desacuerdo no está en el fondo de los proyectos fusionados, que cuentan con amplio respaldo, sino en los tiempos de tramitación y en el rol que tendrá Rabat en una eventual solución.
LA ESTRATEGIA OFICIALISTA
La hoja de ruta se conversó en el viaje presidencial. A bordo del avión, José Antonio Kast, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, y el presidente de la Cámara, Jorge Alessandri, abordaron principalmente la acusación constitucional contra Rabat. Se planteó alinear al oficialismo en una defensa jurídica del ministro, por considerar que el libelo carecería de sustento constitucional, y el compromiso de ambas cámaras para acelerar los proyectos sobre rebajas de penas.
Núñez buscará que la Comisión de Constitución sesione de forma extraordinaria este viernes, en una semana marcada por el debate presupuestario, para avanzar o incluso despachar las iniciativas. Si no lo logra, la apuesta es cerrar el trámite el lunes y votar en sala el martes. Para abrir ese espacio, intentará reunir este miércoles a los jefes de comité, conectándose telemáticamente desde Europa, y modificar la programación legislativa.
La maniobra tiene doble lectura: responder a las víctimas cerrando espacios para nuevas rebajas de condena, y permitir que Rabat aparezca como parte de la solución, ofreciendo al Gobierno una salida política ante los cuestionamientos y la acusación constitucional.
EL CÁLCULO OPOSITOR
En la oposición el cálculo es otro. El miércoles pasado, los comités PS-PPD y Unidos, que reúne a la DC, el Frente Amplio y el Partido Comunista, compartieron un almuerzo para recomponer relaciones y coordinarse bajo la idea de actuar como «una sola oposición». De esas conversaciones surgió la preocupación de que una tramitación acelerada termine favoreciendo al ministro.
No hubo acuerdo explícito para bloquear los proyectos, pero sí una coincidencia política: no sería aceptable que Rabat, a quien responsabilizan por la crisis, encabece la respuesta legislativa y capitalice su aprobación. Las fuentes explican que la intención es no darle margen de acción política, sin oponerse al fondo de la iniciativa.
Esa posición tendrá su primera prueba en la agenda. José Luis Castro y Ricardo Celis, jefe y subjefe del comité PS-PPD, se opondrán a la sesión extraordinaria del viernes, y el comité Unidos se sumaría. En la oposición sostienen que cambiar las tablas acordadas requiere unanimidad. El oficialismo podría intentar una interpretación reglamentaria para aprobarlo por mayoría, aunque encontraría otro obstáculo.
EL PAPEL DE MIROSEVIC
La figura clave es Vlado Mirosevic, presidente de la Comisión de Constitución del Senado. Si los comités aprobaran por mayoría una sesión extraordinaria, una alternativa que aparece es que no convoque a la instancia, considerando que la citación corresponde a las atribuciones de quien la preside. Ha transmitido su disposición a actuar coordinadamente con su comité PS-PPD, marcando diferencias con la conducción de su antecesor, Pedro Araya.
No hay una decisión definitiva de impedir la sesión. Mirosevic está en Honduras, en un foro sobre justicia internacional, pero su viaje no obstaculiza una eventual sesión del viernes: si existe acuerdo unánime, está disponible para convocarla.
Hay otro antecedente que refleja el alcance de la disputa. Incluso si los comités alcanzan un acuerdo unánime, no se convocaría a Rabat a participar de la discusión. La idea es tramitar los proyectos sin el titular de Justicia, para restarle protagonismo. Por ahora la comisión no tiene sesión programada y la reunión de comités del miércoles será determinante.
LAS VOCES
En público las posiciones son menos tajantes. Celis afirmó que existe amplio acuerdo para impedir beneficios a condenados por violaciones y abusos sexuales contra menores y que la tramitación debe ser pronta, pero advirtió que la ley no puede ser una vía de escape para el Ejecutivo: «Claramente, esta tramitación de ley tiene que ser pronto, pero eso no obsta que sea un salvavidas para el Gobierno para hacerse el Larry en una cuestión que todos sabemos en Chile que ha provocado dolor a muchas familias».
«Creo que tiene que haber tramitación rápida; los ripios tienen que despejarse, pero que no sea este el motivo de excusa para una cuestión inexcusable que ha cometido el Gobierno», agregó.
La senadora María José Gatica, de RN, defendió el avance: «Junto a un grupo de senadores hemos presentado un proyecto de ley para ponerle un candado a los pedófilos, pero de verdad». El senador republicano Renzo Trisotti también pidió celeridad: «Creo que el deber que hoy día tiene el Congreso Nacional frente a este grave conflicto es anteponer ante todo a las víctimas».
En nuestra lectura, la disputa muestra que el calendario legislativo y hasta la lista de invitados pueden pesar tanto como el contenido de proyectos ampliamente respaldados. Sería prudente seguir la reunión de comités del miércoles con la misma atención que el fondo de las iniciativas.
Fuente: BioBioChile
Documento original: https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2026/11/02/el-plan-para-darle-oxigeno-a-rabat-y-el-bloqueo-que-prepara-la-oposicion-en-el-senado.shtml
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







