El tono de la respuesta del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, a las críticas de alcaldes de oposición por la fórmula de compensaciones del megaproyecto tributario desató una cascada de reproches desde las fuerzas políticas contrarias al Gobierno. La controversia giró en torno al mecanismo diseñado para resarcir a las municipalidades por la pérdida de ingresos que generará la eliminación del impuesto a la vivienda principal para adultos mayores desde los 65 años.
El mecanismo, que fue aprobado este miércoles en la comisión mixta y posteriormente en la Cámara de Diputados, establece que la Tesorería General de la República (TGR) realice transferencias para cubrir la merma recaudatoria. Según lo acordado, cada municipio recibiría un monto proporcional a lo que habría dejado de percibir, con cálculos anuales a cargo del Servicio de Impuestos Internos (SII), que luego compartiría con la Dirección de Presupuestos y la tesorería.
Sin embargo, los alcaldes opositores denunciaron que la fórmula terminaría beneficiando a las comunas más acomodadas y profundizando las brechas económicas. Al ser consultado al respecto, Quiroz respondió con una frase que encendió la polémica: “Muy sencillo, aquí hay una propuesta de compensar todos los ingresos municipales. Si los alcaldes prefieren que no los compensen, no se compensa, y se acabó”.
LA RESPUESTA DEL MINISTRO DESATA REPROCHES
La reacción de la oposición fue inmediata y en varios flancos. La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, acusó al secretario de Estado de hablar “como un patrón, no como un ministro”. Martínez afirmó que la frase “se acabó” refleja una falta de diálogo y que la urgencia del Gobierno se concentra en sectores vinculados a Quiroz, mientras que a las comunas más necesitadas les deja “con las manos vacías”.
La diputada Tatiana Urrutia también arremetió contra el jefe de la billetera fiscal. Urrutia señaló que los 200 millones de dólares menos para las comunas no son recursos del Gobierno, sino de los vecinos, y que el Ejecutivo tiene la obligación de compensar cada peso si decide impulsar una política de exención. “Los municipios no piden favores, exigen que no se les haga pagar el costo de una reforma del gobierno”, enfatizó.
Desde la bancada del Partido Comunista, la jefa de los diputados, Daniela Serrano, calificó la actitud de Quiroz como la de “una aplanadora” que no busca construir acuerdos. Serrano sostuvo que la compensación real no existe para las comunas más pobres de Chile y que el daño fiscal de la megarreforma no será asumido por el ministro, sino por los vecinos que verán afectados servicios como centros de salud y ayudas sociales municipales.
REUNIÓN DE SECRETARIOS GENERALES
Paralelamente, los secretarios generales de las colectividades de oposición se reunieron este jueves para analizar el proceso legislativo del megaproyecto. La secretaria general del PC, Bárbara Figueroa, cuestionó al oficialismo por intentar responsabilizar a la oposición de las dificultades legislativas.
Figueroa instó a los parlamentarios de derecha a asumir su rol como oficialistas y recordó que recurrir al Tribunal Constitucional es un ejercicio democrático legítimo, utilizado también cuando la derecha era oposición. Además, criticó las diferencias internas del Gobierno y emplazó a resolverlas antes de culpar a otros: “Lo único que no tenemos hoy es orden, ni certezas, ni seguridad”, afirmó.
La controversia deja en evidencia la tensión que rodea el último tramo de la tramitación del megaproyecto, a la espera del visto bueno del Senado y los eventuales vetos del Ejecutivo.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
