LA FÓRMULA DE PATRICIO DUSSAILLANT PARA SALVAR A TVN
Por Víctor Cofré y Leonardo Cárdenas 9 AGOSTO 2026
Hace tres semanas, el directorio de TVN envió una carta al Presidente José Antonio Kast con un reporte detallado sobre la situación financiera del canal estatal y los plazos acotados para presentar un plan que permita su subsistencia. La mesa directiva, presidida por el abogado y profesor de la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Católica Patricio Dussaillant, considera que el modelo de televisión pública completamente autofinanciada se agotó. En mayo de 2025, bajo la presidencia de Francisco Vidal, el directorio ya había declarado que las condiciones del actual modelo hacían imposible la viabilidad económica de la empresa. Hoy, pese a las diferencias ideológicas entre los cuatro miembros de derecha y los tres de izquierda, existe consenso en que la urgencia es el financiamiento.
En la campaña de 2025, Kast no volvió a plantear el cierre o la venta del canal, y su gobierno ha enviado señales de mantener el carácter público de TVN con racionalidad económica y énfasis regional. El 7 de julio, en la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, el subsecretario general de gobierno, José Francisco Lagos, afirmó que la televisión pública cumple un rol relevante para el país y que se busca generar un espacio amplio de diálogo para construir acuerdos y propuestas que fortalezcan TVN. Esta semana, en el quinto aniversario de NTV, la señal infantil y cultural del canal, Dussaillant reafirmó ese compromiso y destacó que la televisión pública tiene un papel insustituible en la construcción de un país más integrado y con mayores oportunidades para todos.
LA COMISIÓN DE EXPERTOS
En esa visita a la Cámara, el subsecretario Lagos prometió conformar una comisión transversal de expertos que en 60 días elaborara propuestas para el futuro de la televisión pública. Ha pasado más de un mes y la comisión aún no se nombra. El tiempo apremia, porque una de las vías de salida está asociada a la próxima Ley de Presupuesto, que debe presentarse a más tardar el 30 de septiembre, y porque el directorio pierde a tres de sus integrantes el próximo mes: Marcia Scantlebury, Pilar Vergara y Rodrigo Cid.
Ante la demora del gobierno, en TVN han trabajado en propuestas propias, tomando como base los proyectos de ley presentados en los dos gobiernos anteriores. La iniciativa de la segunda administración Piñera buscaba modificar el gobierno corporativo, con designación presidencial del presidente del canal y elección del resto de los directores a través del sistema de Alta Dirección Pública, además de crear un defensor de la audiencia y un consejo consultivo. En financiamiento, proponía una fórmula mixta con recursos directos del Estado para la señal internacional y los centros regionales. El proyecto del gobierno de Boric también planteaba financiamiento mixto, pero con la creación de un fondo patrimonial o endowment de administración independiente, cuya rentabilidad financiara las actividades de misión pública como NTV, los canales regionales, la señal internacional y una eventual radio.
EL CAMBIO LEGAL NECESARIO
La administración actual, liderada por Dussaillant, dejó de lado los temas de gobernanza y misión pública para centrarse en lo urgente: el financiamiento. Para ello se requiere un cambio legal, y se manejan dos alternativas: un proyecto de ley corta que modifique la ley orgánica de TVN, con quórum de mayoría absoluta de parlamentarios en ejercicio, o un artículo en la Ley de Presupuesto que modifique la ley del canal.
La idea central es modificar el artículo 25 de la Ley 19.132, que crea Televisión Nacional de Chile. Ese artículo establece que el financiamiento de la empresa deberá ser obtenido a condiciones de mercado y de manera transparente y competitiva, es decir, que el canal debe autofinanciarse. Dussaillant busca que el costo de la misión pública sea asumido con recursos públicos provenientes del Presupuesto anual del Estado. La administración está realizando un estudio detallado de costos para definir el monto del aporte fiscal, que hasta ahora se calcula entre US$12 millones y US$15 millones anuales, sujeto al visto bueno del Ministerio de Hacienda.
Las pérdidas de TVN fueron de $18 mil millones en 2024 y de $15 mil millones en 2025. El presupuesto de este año apunta a reducirlas en otros $3 mil millones, para llegar a una meta de $12 mil millones, cifra que podría cubrirse con el aporte estatal. A marzo, las pérdidas acumuladas suman $109.268 millones. La deuda total del canal asciende a $70 mil millones, de los cuales $48.500 millones corresponden a un crédito con aval del Estado solicitado al BCI en marzo de 2020, cuyo vencimiento más importante opera en 2027.
Existe además una alternativa menos avanzada: objetivar el costo histórico que ha tenido para el canal la realización de actividades de misión pública, como la Parada Militar, la Cuenta Pública presidencial o las cadenas nacionales, y plantearle al Estado ese monto para que el fisco entregue un pago fijo anual que permita reprogramar la deuda. En cualquier caso, se considera que el negocio principal de TVN, su parrilla programática, debe autofinanciarse y competir con los demás canales. Según fuentes de los balances internos, los ingresos publicitarios de las áreas de producción y prensa hoy cubren sus costos.
LA VENTA DE ACTIVOS
Mientras se define el financiamiento, la administración del canal ha buscado aliviar su carga con la venta de activos. Hace dos años puso a la venta su edificio de Bellavista 0990, sin recibir ofertas serias. También sacó al mercado los inmuebles de sus centros regionales. Ya se vendieron dos, en Punta Arenas y Copiapó, y hay interesados por otros dos. La idea es pasar del concepto de centro regional a operación regional, sin instalaciones propias, manteniendo al personal y trasladándolo a espacios de universidades locales. En Punta Arenas ya operan desde la Universidad de Magallanes, y en Concepción la venta está en etapa de promesa, con traslado a la Universidad del Biobío.
Otra vía de ingreso ha sido el arriendo de instalaciones. En el complejo de Bellavista se arriendan oficinas a terceros, y parte de los estacionamientos se alquilan a la vecina Clínica Santa María. Además, desde hace cerca de una década, TVN arrienda parte de sus diez estudios a productoras externas. Hoy operan allí la productora Madis Films, la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles y la productora Porcel TV, que realiza el programa Próceres. El canal usa un estudio para NTV, otro para el programa Ahora Caigo, otro para su matinal Buenos Días a Todos y el de prensa para sus noticiarios. Dos estudios quedan desocupados en un mercado con sobreoferta y baja demanda, donde compiten con ChileFilms, La Red y Paramount en la ex Machasa.
Los críticos del sector político de derecha, en tanto, se inclinan más por que el Estado se desprenda del canal que por conservarlo. Sin embargo, en TVN aseguran que nunca han recibido un ofrecimiento serio de adquisición, y que un eventual comprador privado debería hacerse cargo de las antenas, los centros regionales y NTV. Para vender el canal sin esos activos se requeriría un cambio legal. La opción del cierre también exige una ley, porque TVN fue creado por ley y debe cerrarse por ley. Además, con un cierre, todos los activos pasarían a beneficio fiscal. En términos políticos, un allegado al Presidente Kast asegura que el mandatario no enviará un proyecto para cerrar el canal, y en el Congreso resulta difícil imaginar parlamentarios de regiones dispuestos a aprobar una medida que dejaría a sus zonas sin la única señal abierta disponible.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
