El Presidente José Antonio Kast abordó la idea del ministro de Defensa, Fernando Barros, en contra del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y de la Ley Lafkenche, pero señaló que en su gobierno esa impugnación no va a ser, no es prioridad. El Mandatario aclaró que la preocupación planteada por el secretario de Estado no implica un desmentido por parte del Ejecutivo.
En una entrevista con Radio Infinita, Kast se refirió a las declaraciones que Barros entregó al Diario Financiero, donde calificó ambas legislaciones como una amenaza en materia de defensa. Según el ministro, el Convenio 169, la Ley Lafkenche y una serie de otras disposiciones legales que salen de esa visión de conflicto entre las personas son un riesgo para el país.
El jefe de Estado sostuvo que las palabras del titular de Defensa deben entenderse como un análisis sobre situaciones que podrían afectar materias relevantes desde el punto de vista de la defensa. A modo de ejemplo, mencionó que si se combinara el Convenio 169 con la consulta indígena para la construcción de un astillero o de una obra naval, ello podría comprometer la seguridad nacional a futuro.
Kast evitó utilizar el término desmentido para referirse a la reacción del gobierno frente a los dichos de Barros. Señaló que esa palabra resulta más fuerte de lo que corresponde, porque cualquier ministro debe ser incentivado a cuestionar las políticas de su propia cartera. En esa línea, afirmó que siempre impulsa a sus colaboradores a ampliar la mirada sobre los asuntos que manejan.
El biministro de Interior y Segegob, Claudio Alvarado, había defendido el derecho del ministro de Defensa a entregar su opinión, pero aclaró que el gobierno respeta íntegramente el Convenio 169 y que no innovará sobre él. Esa declaración motivó que el Presidente fuera consultado por el desmentido del biministro a Barros.
Durante la entrevista, el Mandatario también se refirió a la existencia de abusos en la aplicación de la Ley Lafkenche. Sostuvo que hay momentos en que se producen abusos en esa normativa, creada para proteger a una comunidad lacustre, y que, a su juicio, hay que hacer modificaciones. Con todo, no detalló qué cambios específicos tendría en mente el Ejecutivo.
Kast planteó que en ciertos momentos se producen abusos en el uso de estas herramientas legales. El ministro Barros la mencionó junto al Convenio 169 como parte de una visión que divide a los chilenos por su origen étnico.
Consultado sobre la posibilidad de eliminar el tratado internacional, el Presidente señaló que el Convenio 169 puede impugnarse cada diez años y que esa impugnación está regulada dentro del propio instrumento. Sin embargo, aseguró que en su gobierno esa impugnación no va a ser, no es prioridad.
Kast explicó que Chile suscribió el acuerdo y que el tratado fue ratificado por el parlamento, por lo que no es una materia en la que el Ejecutivo pueda innovar en la actualidad. Añadió que eso no es desmentir, porque la preocupación está.
El jefe de Estado insistió en que las palabras del ministro de Defensa deben ser leídas como una inquietud legítima sobre los efectos que ciertas normas pueden tener en la seguridad nacional.
Ante la consulta sobre si Barros suele ser demasiado librepensador, Kast respondió que hay temas que son debatibles y conversables dentro del gabinete. Afirmó que no convocó a personas no pensantes, sino a personas muy pensantes, y que valora que sus ministros planteen ideas y opiniones.
El Presidente recordó que, después de esa etapa de discusión, la definición final la toma él en su calidad de Mandatario.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
