**Audiencia clave en juicio por accidente del Hércules C-130: defensas apuntan a falta de causalidad y sesgos en la acusación**
El jueves 9 de julio de 2026 se desarrolló en el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas la jornada de alegatos de clausura en el proceso seguido por infracciones al Código Aeronáutico y otros delitos, en el marco del accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Chile, ocurrido el 9 de diciembre de 2019 y que costó la vida a 38 personas.
Durante la audiencia, transmitida por el canal Poder Judicial Chile, los abogados defensores de los imputados –entre ellos el suboficial Manuel Carrasco y los funcionarios de la Dirección de Ingeniería y Sistemas de la Fuerza Aérea (DIASA)– presentaron sus argumentos finales, centrados en cuestionar la existencia de nexo causal, la correcta interpretación de la normativa técnica y la congruencia de la acusación fiscal.
**CUESTIONAMIENTOS A LA CAUSALIDAD Y LA IMPUTACIÓN**
El primero de los defensores, representante de varios acusados vinculados a la DIASA, sostuvo que la prueba rendida durante el juicio no logró acreditar que las conductas de sus representados fueran causa directa del siniestro. Señaló que en los delitos imprudentes –como el cuasidelito de homicidio contemplado en el artículo 492 del Código Penal– la imputación requiere establecer una infracción reglamentaria que haya creado un riesgo jurídicamente relevante y que este se haya materializado en el resultado.
El abogado criticó lo que calificó como una lectura sesgada de los documentos técnicos y reglamentos por parte del Ministerio Público y los querellantes. Afirmó que la acusación se basó en interpretaciones parciales de las órdenes técnicas (TCTO) y las resoluciones técnicas (RT), omitiendo el contexto integral del programa de mantenimiento de la Fuerza Aérea. En particular, destacó que el sistema de cumplimiento utilizado era el de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF), y no el civil, y que las disposiciones de la DGAC no eran aplicables al C-130 sin una orden expresa de la autoridad militar.
Uno de los ejes centrales de su alegato fue la imposibilidad de determinar la causalidad, pues no existen restos de hélices que permitan establecer con certeza cuál fue la falla concreta. Además, señaló contradicciones entre los peritos de la acusación respecto a qué hélice se habría desprendido, lo que –a su juicio– impide construir una inferencia racional más allá de toda duda razonable.
**DEFENSA DEL SUBOFICIAL CARRASCO: ATIPICIDAD Y FALTA DE DOLO**
Por su parte, el defensor del sargento segundo Manuel Carrasco centró su intervención en la tesis de que su representado no cometió el delito de comunicación falsa o indebida del artículo 198 letra a) del Código Aeronáutico. Argumentó que Carrasco no era el responsable de controlar el vuelo, sino que esa función recaía en el oficial de servicio, quien había abandonado la sala del Centro de Operaciones Aéreas (COA) para cenar, dejando al suboficial solo cubriendo cinco puestos simultáneamente.
El letrado destacó que Carrasco solo leyó en voz alta la información que proyectaba el sistema CEUS 2 –el único para el cual estaba instruido– y que su respuesta telefónica a la controladora de la DGAC fue teñida de incertidumbre: “yo creo”, “a lo mejor”, “en el sistema se ve que va bien”. Enfatizó que el tipo penal exige falsedad consciente, y no un simple error o inexactitud, y que el dolo no puede construirse sobre una frase dubitativa.
Asimismo, la defensa planteó que operaba el principio de prohibición de regreso, pues entre la conducta de Carrasco y el resultado se interpuso el deber autónomo e incumplido de la DGAC de declarar la emergencia. Recordó que la propia controladora sabía que los plazos corrían y que la fase de alerta debió activarse a las 18:51, pero ello no ocurrió hasta casi una hora después. También invocó la cosa juzgada, dado que Carrasco ya fue sancionado disciplinariamente por el mismo hecho.
**VÍCTIMAS Y PRÓXIMOS PASOS**
Tras los alegatos, el tribunal fijó para el día siguiente las réplicas de las partes y la intervención de dos víctimas que solicitaron ser escuchadas. Se espera que en los próximos días se dicte sentencia en esta causa que ha conmocionado a la opinión pública y que pone en tensión los estándares de imputación en materia aeronáutica militar.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
