El exministro de Economía José Ramón Valente llamó a que la reforma al mercado de capitales que prepara el Ministerio de Hacienda ponga el acento en la generación de más competencia dentro del sistema financiero chileno. En una entrevista con Radio Duna, el economista se refirió al próximo gran paso de la agenda económica del gobierno, que llega después de la tramitación de la megarreforma.
Según Valente, la secuencia de cambios normativos que impulsa Hacienda responde a una estrategia coherente con los objetivos del ministro Quiroz. En su opinión, encadenar reformas permite transmitir a la sociedad que «esto va en serio» y que el país atraviesa un cambio de rumbo efectivo, no un mero ajuste cosmético. Esa percepción, agregó, resulta fundamental para consolidar la confianza en el proceso.
CONTINUIDAD DE LA AGENDA ECONÓMICA
El anuncio de la reforma al mercado de capitales se enmarca en una hoja de ruta que el gobierno ha venido desarrollando de manera sucesiva. Valente valoró que la nueva iniciativa no sea vista como un hecho aislado, sino como la continuación de un esfuerzo mayor. La megarreforma forma parte de esa hoja de ruta, y ahora corresponde avanzar en un frente distinto pero complementario.
El exministro destacó que este encadenamiento de medidas contribuye a que los agentes económicos perciban que las autoridades están comprometidas con una transformación profunda. Esa percepción, sostuvo, no se logra con cambios puntuales, sino con una secuencia de decisiones que apunten en la misma dirección.
COMPETENCIA COMO EJE CENTRAL
Al ser consultado sobre cuál debería ser el corazón de la reforma, Valente fue enfático: lo más relevante es identificar las normas que impiden que exista suficiente competencia en el mercado local. El objetivo último, explicó, es que la intermediación financiera se realice con calidad, seguridad y al menor costo posible.
En ese punto, el economista puso sobre la mesa una crítica concreta: a los operadores extranjeros les resulta muy difícil operar en Chile. Esa dificultad de entrada genera que el mercado quede concentrado en manos de operadores locales, reduciendo la competencia y, con ello, las posibilidades de que los costos bajen.
Valente estableció un paralelo con el debate de la apertura comercial. Recordó que cuando se impulsó la apertura de la economía al comercio internacional, la oposición vino de parte de las empresas locales, que temían la entrada de nuevos actores. Su posición, en cambio, es que esa apertura debe replicarse en el mercado de capitales: abrir las puertas para que venga más competencia y así el proceso de traspaso de ahorros a inversión opere con la mayor eficiencia posible.
SEGURIDAD Y REGULACIÓN
Una de las críticas habituales a cualquier intento de desregulación del ingreso de operadores extranjeros es que ello podría facilitar el lavado de dinero. Valente, sin embargo, consideró que es perfectamente posible compatibilizar una modernización del sistema con niveles de regulación adecuados.
A su juicio, las experiencias de otros países demuestran que se pueden lograr ambas cosas al mismo tiempo. Un mercado de capitales moderno y abierto, que reciba financiamiento del resto del mundo y que permita bajar las tasas de interés en Chile, no tiene por qué estar reñido con un esquema seguro y confiable.
El exsecretario de Estado subrayó que la apertura y la seguridad no son objetivos excluyentes. A su juicio, una modernización del sistema puede convivir con un nivel de regulación necesario para garantizar la seguridad.
INFORMALIDAD Y CRIMEN ORGANIZADO
En el plano de la seguridad, Valente mencionó que la informalidad del mercado beneficia particularmente a organizaciones criminales como el Tren de Aragua.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
