La Cámara de Diputados declaró admisibles los proyectos que buscan convertir el jueves 17 de septiembre en feriado, una decisión que reabre el debate sobre las Fiestas Patrias que el gobierno daba por cerrado. Mientras el Ejecutivo insiste en que los días festivos deben estar fijados por ley, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, advirtió que una medida anunciada a última hora podría generar efectos adversos en el trabajo sin lograr el impulso esperado para el turismo. Sus declaraciones, formuladas desde el Congreso, combinan el rechazo del gobierno con un reconocimiento expreso a las atribuciones del Parlamento.
El episodio deja en evidencia la tensión entre ambos poderes. El Ejecutivo ya había cerrado por completo la puerta a la idea, pero la Cámara de Diputados decidió dar curso a las iniciativas. Quiroz, en su calidad de jefe de la billetera fiscal, fue consultado sobre el tema y aprovechó la instancia para reforzar la postura oficial. Al mismo tiempo, relevó que los parlamentarios se encuentran dentro de sus facultades para impulsar este tipo de proyectos.
ADMISIBILIDAD DE LAS INICIATIVAS
La declaración de admisibilidad constituye un primer paso en la tramitación legislativa de los proyectos que buscan ampliar la celebración de las Fiestas Patrias. Con esta decisión, la Cámara de Diputados habilita que las iniciativas continúen su recorrido institucional, aunque el gobierno mantiene una posición contraria.
El contexto es especialmente sensible porque la fecha en cuestión está próxima. Cualquier modificación del calendario implicaría un cambio de último momento, con efectos difíciles de anticipar. El propio ministro hizo referencia a ese punto al sostener que, cuando los períodos están definidos por ley, la gente puede planificar mejor todas sus actividades.
En su intervención, Quiroz recordó que el gobierno ya había manifestado su rechazo. Pese a ello, la Cámara decidió avanzar, lo que deja instalado el tema en la agenda legislativa. La admisibilidad no implica que el feriado quede automáticamente establecido, pero sí que la discusión podrá continuar.
LA POSTURA DE HACIENDA
El ministro de Hacienda explicó que, para el Ejecutivo, los feriados definidos por ley son preferibles porque permiten una mejor organización. Según dijo, cuando los períodos están establecidos con antelación, las personas pueden planificar mejor todas sus actividades. Esa es la principal ventaja del sistema vigente, a juicio del gobierno.
Quiroz fue consultado en medio de la discusión y respondió con un mensaje que buscó equilibrar la defensa de la postura oficial y el respeto a la labor del Congreso. El gobierno ha señalado su posición, manifestó, dejando en claro que la administración no comparte la iniciativa. Pero sus palabras también dejaron espacio para reconocer el derecho de los legisladores a impulsar el tema.
El secretario de Estado centró su énfasis en la conveniencia práctica de la medida y en la necesidad de que los feriados sean conocidos con suficiente tiempo. Ese argumento, centrado en la planificación, es el que el gobierno ha utilizado para justificar su negativa.
IMPACTO ECONÓMICO
El núcleo del rechazo de Hacienda es económico. El ministro advirtió que un feriado anunciado muy tardíamente no produciría los beneficios que algunos esperan en materia de turismo. Por el contrario, podría tener efectos adversos en el trabajo.
Nuestra visión es que un feriado anunciado muy tardíamente no tiene los efectos que uno podría esperar que hubiera en positivo el turismo, señaló Quiroz. Y agregó que sí tiene efectos adversos en el trabajo. Esa doble constatación es la base de la posición del ministerio frente a la propuesta.
Desde la perspectiva de Hacienda, después de haber analizado los antecedentes, la medida no parece una buena idea para la economía. Por eso, el ministerio decidió manifestar su opinión contraria.
RECONOCIMIENTO AL CONGRESO
Pese a esas consideraciones, Quiroz subrayó en más de una ocasión que el Congreso está en su derecho a hacer tratamiento de este tipo de materias.
El Congreso está en su derecho a hacer tratamiento de este tipo, afirmó. Y añadió que la iniciativa tendrá que ir evolucionando como proyecto de ley tal como está propuesta. Con esas palabras, el jefe de las finanzas públicas reconoció la prerrogativa de los parlamentarios para impulsar cambios legales, incluso cuando el Ejecutivo no los comparte.
El ministro insistió en que el proyecto de ley tendrá que evolucionar tal como está propuesto. El gobierno puede opinar y advertir sobre los riesgos, pero el trámite legislativo corresponde al Congreso en el ejercicio de sus atribuciones.
UN DEBATE AÚN NO RESUELTO
La situación refleja la complejidad de legislar sobre feriados en un plazo acotado. Por una parte, existe la voluntad parlamentaria de ampliar las Fiestas Patrias y responder a una demanda ciudadana. Por otra, el gobierno advierte que una decisión apresurada puede tener consecuencias negativas en la economía. Ambos elementos conviven en la discusión.
La declaración de admisibilidad emitida por la Cámara de Diputados habilita que los proyectos continúen su trámite. Los proyectos tendrán que seguir su curso en los próximos días. Mientras tanto, el Ejecutivo mantiene su posición y el ministro de Hacienda ya dejó constancia de los argumentos que la respaldan.
Lo cierto es que el feriado del 17 de septiembre, que parecía descartado, volvió a instalarse en la discusión pública. El gobierno advierte sobre los riesgos, el Congreso hace valer sus facultades y la ciudadanía queda a la espera de una definición.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
