El Fondo Autónomo de Protección Previsional concretó el traspaso de recursos a las dos gestoras que resultaron adjudicatarias de la licitación para administrar las carteras de inversión del organismo. La operación, ejecutada desde la Tesorería General de la República hacia las administradoras seleccionadas, corresponde a la transferencia de los fondos que cubren componentes contributivos y complementos por brecha de género del Seguro Social Previsional.
Según lo informado el pasado 12 de junio, BCI Asset Management Administradora General de Fondos asumió la cartera de renta fija nacional de corto plazo, mientras que Santander Asset Management Administradora General de Fondos se adjudicó el mandato de renta fija nacional de largo plazo. Ambas entidades comenzaron a recibir los recursos después de que el FAPP completara las formalidades administrativas del traspaso.
PROCESO DE LICITACIÓN Y PRIMERA ETAPA
El FAPP recordó que, en una primera etapa y de manera transitoria, la Tesorería General de la República había estado a cargo de la inversión de estos recursos. Con la adjudicación de los mandatos, se dio paso a una administración especializada por parte de gestoras externas, aunque el Fondo Autónomo mantiene la responsabilidad legal y fiduciaria sobre la gestión y las inversiones.
En un comunicado oficial, el organismo destacó que ambas gestoras invertirán los recursos del FAPP, conservando el fondo la obligación de velar por el cumplimiento de los objetivos de cada cartera.
OBJETIVOS DE CADA CARTERA DE INVERSIÓN
Para la cartera de renta fija nacional de corto plazo, el FAPP explicó que el objetivo principal es preservar el capital y garantizar la liquidez operacional necesaria para el financiamiento mensual de los beneficios del Seguro Social Previsional. Esta cartera considera instrumentos de corto plazo como depósitos a plazo, PDBC o fondos mutuos money market, y su duración inicial es de dos años, renovable por dos períodos adicionales de un año cada uno.
En cuanto a la renta fija nacional de largo plazo, el objetivo es obtener una rentabilidad acorde con la naturaleza intergeneracional del Fondo Autónomo. Este mandato se extiende por cinco años, con posibilidad de renovación por dos períodos de dos años cada uno. La diferencia en los horizontes de inversión responde a las necesidades de liquidez inmediata y de crecimiento patrimonial de largo plazo.
PROYECCIÓN A FUTURO Y NUEVOS MANDATOS
El FAPP adelantó que, en la medida en que sigan aumentando los activos bajo su administración, se licitarán nuevos mandatos para incorporar otras clases de activos al portafolio de inversión. La estrategia apunta a maximizar la rentabilidad en el largo plazo, sujeto a niveles prudentes de riesgo, con miras a garantizar la sostenibilidad financiera del fondo.
Esta decisión forma parte de un proceso gradual de diversificación, que permitirá al organismo contar con una estructura de inversiones más robusta. La incorporación de nuevas categorías de activos dependerá del crecimiento de los recursos y de las condiciones del mercado, siempre bajo el marco legal que rige al Fondo Autónomo de Protección Previsional.
IMPLICANCIAS PARA EL SISTEMA PREVISIONAL
El traspaso de recursos a gestoras externas implica que la función de administración diaria, que en una primera etapa realizó de manera transitoria la Tesorería General de la República, ahora es asumida por las gestoras, mientras el Fondo Autónomo conserva la responsabilidad legal y fiduciaria sobre su gestión e inversiones.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
