El escaso margen de Vodanovic para sellar un acuerdo con Quiroz por megarreforma
En abril, el Comité Central del Partido Socialista emitió un voto político donde advirtió que «quienes apoyen esta idea, la historia y la ciudadanía los juzgarán», instando a los parlamentarios a rechazar la idea de legislar el megaproyecto de reconstrucción y reactivación económica impulsado por el Presidente José Antonio Kast.
El pronunciamiento no fijaba postura para las votaciones siguientes, pero su tono lapidario cerraba cualquier margen de maniobra a los diputados y senadores socialistas.
La semana pasada se conformó una mesa de diálogo que abrió una ventana para un acercamiento. La oposición, resignada, buscaba compensaciones a la menor recaudación fiscal que implican las rebajas tributarias. Sin embargo, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, aterrizó bruscamente las expectativas.
En las dos reuniones de esa mesa, el jefe económico del gobierno advirtió que no aceptaría que se cuestione el «corazón» del proyecto (los cambios tributarios) y que todo entendimiento debía estar dentro de ciertos «bordes».
Las pocas concesiones que ofrece Quiroz han estrechado aún más el margen de la dupla negociadora del PS: la senadora y presidenta de la colectividad, Paulina Vodanovic, y el jefe de bancada, Juan Luis Castro.
Este lunes en la mañana, tras reunirse con otros jefes partidarios de la oposición, la timonel socialista bajó las expectativas sobre la mesa de diálogo creada a instancias de la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN). «No buscamos un acuerdo, lo que buscamos es mejorar un mal proyecto», dijo la senadora por El Maule, quien agregó que «aquí hay un proyecto que está desfinanciado, que no tiene compensaciones, y nosotros lo que hemos solicitado es mejorarlo».
«La verdad es que, ustedes saben, el gobierno tiene los votos para aprobarlo… Y por responsabilidad política, hemos aceptado la propuesta de la presidenta del Senado… Tenemos que buscar legislar de la mejor forma y con el menor impacto para la gente», expresó Vodanovic.
El senador Castro expresó una postura igual de moderada. «Nosotros hemos concurrido de buena fe. La presidenta del Senado ha sido clara en buscar un grado de entendimiento, grado que -voy a usar un término médico- es paliativo, pero no curativo… En lo paliativo, mitiga ciertos aspectos, como el crédito al empleo, como la permisología, como la rebaja del IVA en el caso de la vivienda, bueno, hay un margen posible», añadió el jefe del Comité Socialismo Democrático (que agrupa al PS y al PPD), citando además el ofrecimiento del ministro de bajar la invariabilidad tributaria de 25 a 20 años, con una prima adicional para los inversionistas.
SIN PISO EN EL PS
En el gobierno ven a Vodanovic y Castro como canales de diálogo con la oposición, pero reconocen que ambos interlocutores del PS tampoco tienen suficiente piso en su partido para sellar un acuerdo.
Luego de la última entrevista del ministro de Hacienda en Pulso, otros senadores socialistas remarcaron que no apoyarán los artículos más controversiales de la iniciativa si no hay cambios sustanciales.
«Valoro el esfuerzo de la presidenta del Senado por abrir esta mesa. El problema no es la mesa, es el ministro. Quiroz se sentó y lo primero que dijo fue que el corazón del proyecto no se toca. O sea, nos invitan a conversar de todo, menos de lo importante. Eso no es diálogo. Tenemos un ministro dogmático, enamorado de un proyecto todos dicen que es riesgoso para Chile… Un acuerdo que no le sirva a Chile ni a las familias no va a contar con mi voto», dijo la senadora Daniella Cicardini (PS).
Su par Gastón Saavedra (PS) remarcó que «las cosas que no nos parezcan, vamos a tener que rechazarlas. Nosotros no podemos ser cómplices de una medida que va a destrozar al país. Eso es lo que va a ocurrir», dijo el senador por el Biobío, quien igualmente respaldó el papel de sus representantes en la mesa de diálogo.
«Nosotros, hasta el último minuto que quede, haremos esfuerzos por construir acuerdos…. Nos preocupa el estado de las Pymes», agregó Saavedra.
EL MISMO CORAZÓN
En su entrevista con Pulso, Quiroz aseguró que independientemente de las conversaciones, el «corazón» de la megarreforma seguiría siendo el mismo. «El plan no ha cambiado», señaló.
«Eso no va a cambiar. Chile necesita volver a su competitividad tributaria, por lo menos a nivel del promedio Ocde. Tiene que tener elementos de invariabilidad, porque hemos dado tales muestras de zigzagueo en nuestras políticas, que necesitamos dar una señal de certeza. Ahora, ¿qué puede cambiar ahí? Son cambios que llamo paramétricos. Hemos dicho: en vez de 25 años, 20 años. Puede ser. Tal vez poner una prima», sostuvo.
En otros aspectos centrales, como la rebaja de impuesto a las empresas de 27% a 23%, la reintegración y la eliminación de impuesto a la ganancia de capitales, el Ejecutivo tampoco está dispuesto a ceder, toda vez que ya cuentan con 26 votos de respaldo en el Senado.
No obstante, el ministro comentó que además de la leve baja en los años de invariabilidad tributaria, también podría haber un rediseño en el crédito al empleo, medida que es la más costosa del punto de vista financiero del megaproyecto.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
