La Comisión para el Mercado Financiero, CMF, aplicó una multa de 6.000 UF, equivalentes a poco más de 245 millones de pesos, contra la corredora de bolsa Nevasa por entregar información falsa sobre su situación financiera. La sanción, adoptada por el consejo del regulador, se originó tras detectar maniobras contables que ocultaron deudas impagas de un cliente y que permitieron a la firma exhibir indicadores patrimoniales mejores que los reales.
El caso involucra al cliente Inversiones Santa Bernardita, cuyas operaciones recurrentes de compra y venta de acciones entre mayo de 2021 y septiembre de 2023 no estuvieron acompañadas de los pagos correspondientes. Según el regulador, la corredora mantuvo una cuenta por cobrar asociada a ese cliente que osciló entre los 515,787 millones de pesos y los 225,064 millones de pesos.
LA MANIOBRA DETECTADA
De acuerdo con la CMF, los días 17 y 18 de agosto de 2023 Nevasa contabilizó como cobrado un cheque mal emitido por Inversiones Santa Bernardita por más de 331 millones de pesos. Ese documento nunca fue depositado en la cuenta bancaria de la corredora, pero sirvió para mostrar un patrimonio líquido y unos índices de razón de cobertura patrimonial superiores a los efectivamente reales.
Además, entre el 3 de enero y el 31 de agosto de 2023, la firma habría utilizado una cuenta corriente mercantil como mecanismo artificial para aparentar que deudas largamente vencidas e impagas de un cliente figuraban como vigentes. Con ello, explicó el regulador, se alteró el cálculo de los parámetros financieros exigidos por la normativa del mercado de valores.
La CMF señaló que la corredora vulneró múltiples disposiciones de la Ley de Mercado de Valores. La normativa exige excluir del patrimonio depurado y de los índices de liquidez aquellos activos con pagos atrasados por más de 30 días o reprogramados en más de dos oportunidades. Para aparentar que esos saldos estaban al día, Nevasa habría realizado operaciones sucesivas de compra y venta que permitieron disimular la morosidad de su cliente y mantener como vigente un activo que no lo estaba.
CALIFICACIÓN DE LAS INFRACCIONES
El regulador calificó las infracciones como graves, ya que aparentan una situación financiera mejor que la real. Esa conducta entorpece la función fiscalizadora de la CMF y distorsiona la información sobre la cual los inversionistas adoptan sus decisiones de inversión.
La CMF advirtió que, de haberse reportado la deuda y su antigüedad de acuerdo con los criterios regulatorios, los índices de razón de cobertura patrimonial habrían superado el límite del 80 por ciento que exige la normativa. A pesar de la gravedad de los hechos, el organismo descartó que Nevasa hubiera obtenido un beneficio económico directo derivado de las irregularidades.
La sanción impuesta puede ser impugnada por la corredora. Las vías disponibles son la reposición ante la propia CMF o el reclamo ante la Corte de Apelaciones de Santiago.
LA RESPUESTA DE NEVASA
El presidente de Nevasa, Eduardo Muñoz, manifestó su desacuerdo con la decisión del regulador y anunció que la empresa apelará a las instancias que correspondan. Según Muñoz, no existen perjuicios a terceros ni ocultamiento de información, y atribuyó la sanción a una discrepancia de criterios entre la compañía y el organismo fiscalizador.
La resolución de la CMF se enmarca en su labor de supervisión del mercado de valores y de protección de la información que reciben los inversionistas. El caso deja en evidencia la relevancia que el regulador asigna a la veracidad de los reportes financieros presentados por los intermediarios bursátiles.
Las consecuencias de la sanción podrían extenderse más allá del ámbito pecuniario, pues la presentación de información falsa ante el mercado afecta la confianza en el funcionamiento del sistema bursátil. La decisión de la CMF refuerza el mensaje de que las corredoras deben mantener registros fieles de su situación patrimonial.
Con esta sanción, el regulador busca también advertir al conjunto de los actores del mercado sobre las consecuencias de utilizar mecanismos contables artificiosos para mejorar la apariencia de sus estados financieros. La normativa vigente establece parámetros estrictos de liquidez y cobertura patrimonial para resguardar la solvencia de las entidades que operan en el mercado.
El proceso sancionatorio continuará ahora con las instancias de impugnación anunciadas por la compañía. La Corte de Apelaciones de Santiago podría revisar el fondo de la decisión si la firma decide agotar esa vía judicial.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
