Empresa Portuaria San Antonio desiste de licitación original de Puerto Exterior y lanza dos procesos paralelos
La Empresa Portuaria San Antonio (EPSA) decidió dejar sin efecto la licitación internacional que buscaba adjudicar la construcción del megaproyecto Puerto Exterior, considerado la mayor obra de infraestructura portuaria en la historia de Chile. La firma estatal comunicó que el proceso original fue reestructurado en dos licitaciones independientes y paralelas, una para las obras habilitantes y otra para las obras de abrigo. La decisión se produce en medio de alertas diplomáticas de Estados Unidos ante la posibilidad de que el contrato fuera adjudicado a un consorcio de origen chino y a pocos meses del cambio de mando presidencial.
DECISIÓN SORPRESIVA EN EL MAYOR PROYECTO PORTUARIO
La determinación de EPSA fue anunciada mediante un comunicado oficial, donde se explicó que el objetivo es fortalecer la planificación de las próximas etapas del proyecto, gestionar de mejor manera los riesgos asociados a su ejecución, resguardar adecuadamente los recursos públicos comprometidos e incentivar la participación de empresas locales como contratistas. La recepción de ofertas económicas del proceso original estaba prevista originalmente para el 6 de marzo pasado, cinco días antes del cambio de mando, pero luego fue aplazada para el 10 de julio. Con la reestructuración, esa fecha queda sin efecto.
ALERTA DESDE ESTADOS UNIDOS
La inquietud del gobierno estadounidense se había manifestado en el interés mostrado por dos gigantes chinas, asociadas en un mismo consorcio, que estaban precalificadas y con posibilidades reales de adjudicarse el megacontrato. Según informó Pulso, el propio embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, habría planteado estas preocupaciones en reuniones privadas. La alerta se dio en el contexto de la crisis diplomática entre la superpotencia y la administración del expresidente Gabriel Boric por la aprobación y posterior anulación de un decreto de concesión del Ministerio de Transportes para la construcción de un cable submarino que podría unir a Chile y China.
NUEVA ESTRUCTURA LICITATORIA
Con la reestructuración, la licitación original queda sin efecto y se divide en dos procesos independientes y paralelos. El primero estará destinado a adjudicar la construcción de las obras habilitantes, mientras que el segundo se enfocará en las obras de abrigo. EPSA aclaró que esta nueva estructura licitatoria corresponde a un ajuste en la estrategia de contratación y mantiene la hoja de ruta del proyecto. Paralelamente al desarrollo de ambos procesos, continuarán las gestiones para la obtención de permisos y autorizaciones, la adquisición de terrenos y el desarrollo de optimizaciones técnicas necesarias para su ejecución. También se aseguró la continuidad del trabajo que EPSA desarrolla con la comunidad, incluyendo compromisos, proyectos e iniciativas vinculados al desarrollo urbano de San Antonio y la relación del proyecto con su entorno.
MONTO Y PRÓXIMOS PASOS
El total de la inversión del proceso que ahora se reestructuró asciende a US$1.950 millones, destinados a la construcción del molo de abrigo, la generación de la dársena, las áreas de respaldo y las vías de acceso, además de las medidas de mitigación y compensación ambiental. Los US$2.500 millones restantes serán aportados por el sector privado, mediante concesiones portuarias, para la construcción, habilitación y operación de los sitios. La decisión de EPSA deja en manos del próximo gobierno la definición final de esta megainversión, que ha sido seguida de cerca por el Departamento de Estado norteamericano.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
