Luego de la cadena nacional en que el presidente José Antonio Cast dio a conocer los principales ejes de la denominada agenda ACOT, orientada a enfrentar el crimen organizado y el terrorismo, el mandatario continuó con una serie de actividades en terreno. Entre ellas, un operativo al alba en la Plaza de Armas de Santiago y una convocatoria en la Escuela de Carabineros de Providencia.
En esa instancia se reunieron representantes de las policías y de Gendarmería, junto a un nutrido contingente de parlamentarios. La jornada tuvo un fuerte simbolismo por la presencia de uniformados, y los mensajes estuvieron dirigidos a los titulares del Congreso Nacional.
El jefe de Estado aseguró que en Chile la mano ha cambiado en materia de seguridad, pero reconoció que todavía hay mucho por hacer. Señaló que muchos compatriotas sienten temor de perder la vida, los bienes o el fruto de su trabajo. En esa línea, pidió actuar con unidad y dejar de lado las agendas particulares de los partidos.
El Presidente sostuvo que las cifras disponibles deben alentar a trabajar con más fuerza dentro del marco legal, con mejores iniciativas y con modificaciones a las leyes. «Chile no puede seguir esperando para recuperar ese orden», enfatizó.
Agregó que su gestión estará marcada por la disposición al diálogo, la responsabilidad y la celeridad, siempre con el país por delante. A su juicio, la reconstrucción del país no implica solamente levantar viviendas, infraestructura o caminos, ni buscar un crecimiento económico con impacto social, sino también reconstruir la seguridad en cada barrio.
Persecución, captura, juicios y condenas fueron algunos de los conceptos que utilizó el mandatario. Su anuncio ya es descrito por los medios como una nueva mega reforma y retoma uno de los ejes que marcaron su campaña electoral.
LA DISCUSIÓN LEGISLATIVA
La agenda ACOT considera una batería de al menos 30 ítems, que combina proyectos de ley y medidas administrativas. Según la información difundida por el programa Senado Informa, de TV Senado Chile, estas iniciativas serán protagonistas de las discusiones políticas en la segunda parte del año.
Entre las propuestas figura una modificación constitucional para consagrar la seguridad como deber del Estado. También se contempla un estado de excepción orientado a la seguridad pública y el establecimiento de una defensa legítima privilegiada para las policías, junto a otras herramientas legales.
En sus declaraciones, los senadores expresaron su disposición al diálogo y a revisar los proyectos en su mérito. Advirtieron que respaldarán las iniciativas que apunten a fortalecer a las policías, pero llamaron a adoptar una visión sistémica que mejore la gestión y la persecución penal y que entregue certeza a la población.
Las expectativas son altas, explicaron, porque el país arrastra por largos años el flagelo de la delincuencia y del crimen organizado. «Tenemos que recuperar ese país tranquilo que tenía una tasa de dos o un homicidio cada 100.000 habitantes», afirmaron.
En ese camino, los legisladores consideran prioritario controlar las fronteras y dotar a las policías de mayores atribuciones. También plantearon la necesidad de contar con toda la ingeniería requerida para atacar a las organizaciones criminales en su patrimonio y en su libertad.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
