
La Presidenta de la Corte Suprema dedicó su mensaje con motivo del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo a una idea que cruza el derecho y la vida cotidiana: el cuidado entendido como derecho y, a la vez, como una forma concreta de ejercer la profesión. La alocución, difundida en video, combinó la conmemoración de la fecha con reflexiones sobre el ejercicio de la abogacía.
La fecha recuerda una tarea que suele pasar inadvertida y cuya distribución sigue siendo desigual, pues el peso principal recae sobre las mujeres. La Asamblea General de las Naciones Unidas la proclamó el 24 de julio de 2023 y su conmemoración se fija el 29 de octubre.
LEALTAD Y HONESTIDAD
El mensaje invocó el artículo 522 del Código Orgánico de Tribunales, que recoge el compromiso de desempeñar la profesión con lealtad y honestidad. Según el mensaje, ese mandato se juega en decisiones pequeñas que a menudo pasan desapercibidas: el estudio detenido de un asunto, la reserva con que se cuida una confianza, la transparencia al explicar y la entereza para rechazar prácticas impropias.
EL LENGUAJE JURÍDICO Y LA ESCUCHA
El mensaje se detuvo también en el lenguaje jurídico. Su función, se dijo, es comunicar con precisión para que la persona entienda las opciones que tiene y los efectos de lo que decida. A quien se representa le sirve un abogado que domine la ley, pero también que preste atención a lo que valora, pues sus decisiones deben ser respetadas en el vínculo profesional.
LA DILIGENCIA COMO FORMA DE CUIDADO
En el plano profesional, se planteó que la abogacía enfrenta a quien la ejerce con personas que buscan orientación para entender un problema, defender un derecho o tomar una decisión cuyas consecuencias pueden prolongarse por años. Acoger a esa persona supone escuchar lo que dice y comprender qué está en juego en su vida.
Según el mensaje, el cuidado se traduce en el ejercicio responsable de la profesión mediante el estudio riguroso de los antecedentes, la preparación de una defensa y el cumplimiento oportuno de las actuaciones. La diligencia cobra de ese modo un sentido humano concreto, pues una omisión del abogado puede incidir en la vida de alguien que depositó su confianza en él.
EL CUIDADO COMO DERECHO
En el caso chileno, la intervención mencionó la ley reciente que reconoce el derecho al cuidado y crea un sistema nacional de apoyo y cuidados. El mensaje subrayó que reconocer el derecho a cuidar, a ser cuidado y al autocuidado, junto con el objetivo de promover la autonomía y la vida independiente, ayuda a entender que el apoyo debe considerar tanto las necesidades de las personas como su capacidad de decidir.
La intervención concluyó con un agradecimiento a los asistentes.
En nuestra lectura, el interés de la intervención está en trasladar una discusión habitualmente asociada al diseño de políticas públicas al terreno concreto del ejercicio profesional, donde el cuidado aparece como un modo de diligencia. Parece una manera sugerente de mirar los deberes que el Código Orgánico de Tribunales impone a los abogados, sin que ello suponga anticipar cómo se traducirán esas ideas en la práctica cotidiana de cada oficina.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








