
El origen de los fondos con que el grupo Sartor compró a Carlos Heller el 63,07% de Azul Azul en 2021 fue presentado en su momento como un pago hecho íntegramente con recursos propios. Cinco años después, ese punto sigue sin estar aclarado y la disputa aterrizó en el 13 Juzgado Civil de Santiago, donde el liquidador de Asesorías e Inversiones Sartor impugna un crédito de US$6 millones presentado por Marinvest SpA, sociedad vinculada al máximo ejecutivo de la matriz de la Isapre Nueva Masvida.
LA OPERACIÓN DE 2021
En marzo de 2021, el grupo Sartor anunció un acuerdo para comprar el control de Azul Azul, controlada por Carlos Heller. A fines de abril lanzó una oferta pública de adquisición de acciones, conocida como OPA, que fue declarada exitosa en mayo de ese año. Heller recibió US$15,5 millones: en pesos, según las cifras oficiales, $11.243 millones.
El comprador fue el fondo Tactical Sport, constituido el 21 de marzo de 2021. El 90% de sus cuotas pertenecía a Asesorías e Inversiones Sartor, cuyos accionistas eran entonces los hermanos Pedro Pablo y Carlos Larraín Mery, Óscar Ebel, Alfredo Harz, Rodrigo Bustamante y Miguel León. El 10% restante estaba en manos de Michael Clark, a través de su sociedad Inversiones Antumalal.
En la OPA, trabajada con la corredora Nevasa, Sartor afirmó que la oferta se financiaba con recursos propios del oferente y que esos fondos estaban depositados bajo custodia del BCI. Lo que nunca se aclaró fue la procedencia de ese dinero.
LA INTERVENCIÓN DE LA CMF
El misterio comenzó a desenredarse a fines de 2024, cuando la Comisión para el Mercado Financiero intervino Sartor AGF y designó interventor a Ricardo Budinich. Budinich reveló que tres fondos de la administradora habían prestado dinero en 2021 a Inversiones Cerro El Plomo SpA, sociedad relacionada que a su vez lo trianguló a Tactical Sport.
La minuta de formalización del Ministerio Público precisó que el 19 de abril de 2021 Cerro El Plomo financió a Tactical Sport mediante pagarés por unos $4.297 millones. Faltaba conocer el origen del resto de los fondos. En ese punto, las versiones de los socios se dividieron: Pedro Pablo Larraín declaró que la diferencia se pagó con recursos propios de Sartor, mientras que Alfredo Harz dijo que escuchó que la operación fue financiada por Marinvest SpA.
MARINVEST Y EL CÍRCULO DE NUEVA MASVIDA
Detrás de Marinvest aparece Eduardo Sánchez Wrighton, ex ejecutivo de Aetna e ING y CEO de Nexus Chile SpA, matriz de Nexus Health Chile, que controla a la Isapre Nueva Masvida. Sánchez creó Marinvest en diciembre de 2015 y un año después la sociedad se asoció con Victoriano Cerda, ex dueño de Huachipato, y su socio Marcelo Pesce para un proyecto de beneficios farmacéuticos que no prosperó.
La relación del grupo Nexus con Sartor se expresó en varias vías. La isapre invirtió desde fines de 2022 parte de su cartera en fondos de Sartor AGF y en junio de este año se querelló por un perjuicio de más de $8 mil millones. Nexus Chile, por su parte, reclama casi $3.000 millones. Marinvest, ligada personalmente a Sánchez, concurrió a verificar créditos en la quiebra de Asesorías e Inversiones Sartor.
LOS MOVIMIENTOS DE ABRIL DE 2021
En ese procedimiento, Sánchez presentó documentos para acreditar un crédito de US$6 millones a nombre de Marinvest. Las fechas son el centro de la controversia: el 18 de abril de 2021, Marinvest suscribió con Sartor un contrato de administración de recursos financieros por US$6 millones para financiar las operaciones de inversión de Sartor. Al día siguiente, el mismo en que Tactical Sport recibió los fondos de Cerro El Plomo, Sánchez ordenó al Banco Security transferir US$8 millones a Sartor. El 21 de abril instruyó un segundo giro, por US$4.999.920. En total, US$13 millones en tres días.
El liquidador Eduardo Godoy impugnó el crédito y advirtió una incongruencia entre el monto del documento y los fondos realmente aportados. Marinvest respondió que la operación se estructuró en dos contratos: uno por US$6 millones y otro por US$7 millones. Explicó que solo reclama el primero, porque el saldo habría sido restituido, y para demostrarlo presentó cartolas que registran transferencias desde Sartor a su cuenta por $5.503 millones, todas realizadas en julio de 2021.
LA LECTURA DE LA CAUSA
Abogados ligados al proceso reparan en las coincidencias de fechas y suponen que esos recursos permitieron completar la compra de Azul Azul. La duda es si Marinvest y Sánchez sabían cuál era el destino final del dinero. El contrato entregaba a Sartor un margen discrecional para disponer de los fondos, pero en abril de 2021 ya era público el negocio más vistoso que la gestora debía financiar: la adquisición del club por US$15,5 millones.
El liquidador también describió la operación como informal: no resulta razonable, dijo, que un desembolso de esa envergadura se haya materializado mediante un contrato estándar, sin covenants, sin garantías ni restricciones sobre el tipo de negocios que recibirían los fondos. Entre especialistas financieros, en tanto, se considera poco creíble que un inversor entregue semejante suma a ciegas, sin conocer al menos la clase de inversión que ejecutará su mandatario.
LA DEFENSA Y EL FUTURO DEL CRÉDITO
Cercanos a Marinvest rebaten esas sospechas. Sostienen que la relación de negocios con Sartor era antigua, que las inversiones previas se pagaron a tiempo y que la sociedad nunca fue informada de que sus dineros financiarían la compra de Azul Azul. En esa lectura, Marinvest sería otra víctima del esquema, con recursos captados entre inversionistas extranjeros atraídos por una rentabilidad garantizada de 14,4% anual.
Eduardo Sánchez no ha sido citado a declarar por el fiscal Juan Pablo Araya, aunque ya ha concurrido dos veces a la CMF, que mantiene abierta una investigación por la operación. En la reciente junta de acreedores, su sociedad pudo participar pese a la impugnación: el tribunal aceptó su presencia y Marinvest votó a favor de ratificar al liquidador que cuestiona su crédito. La suerte de esa impugnación sigue pendiente y puede ser la clave para cerrar, o reabrir, el último misterio de la compra de Azul Azul.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








