La ofensiva legislativa del Partido Nacional Libertario para otorgar amnistías e indultos a exuniformados, tanto de la dictadura como de aquellos procesados por hechos del estallido social, ha chocado con la realidad del Congreso. Las comisiones clave donde se tramitan estas iniciativas han declarado que no las pondrán en tabla, al menos en el corto plazo, dejando en vilo la agenda del sector más duro de la derecha. La tensión se ha trasladado al propio gobierno, que hasta ahora no ha cumplido la promesa del Presidente de otorgar indultos particulares, y que opta por mantenerse al margen de una discusión que fractura a sus aliados.
OBSTÁCULOS EN EL SENADO
La senadora Vanessa Kaiser, del Partido Nacional Libertario, ingresó un proyecto de ley que concede amnistía al personal de Carabineros, la Policía de Investigaciones y las Fuerzas Armadas por hechos ocurridos entre el 18 de octubre de 2019 y el 11 de marzo de 2022, en el marco del control del orden público. La iniciativa cuenta con las firmas de los senadores Manuel José Ossandón, Carlos Kuschel, Rojo Edwards e Ignacio Urrutia, lo que generó un quiebre interno en Renovación Nacional, partido que, según su presidenta Andrea Balladares, defiende revisar estos beneficios «caso a caso».
El proyecto fue ingresado, se dio cuenta en la sala del Senado el 23 de junio y quedó radicado en la comisión de Constitución. Sin embargo, su presidente, el senador Pedro Araya, ha sido tajante: la iniciativa no será abordada mientras el Ejecutivo no le ponga urgencia. Araya argumentó que la comisión tiene una agenda prioritaria centrada en seguridad pública y una reforma a la justicia, con una larga lista de proyectos acordados con el gobierno. «Una de las comisiones que tiene más trabajo en el Senado es la de Constitución, nosotros tenemos una larga lista de proyectos para revisar, que además son bastante complejos», sostuvo.
PROYECTO DE AMNISTÍA EN DETALLE
El texto del proyecto, de cuatro artículos, tiene como eje central la concesión de amnistía a quienes hubieran sido condenados, formalizados, acusados, procesados o se encontraren sujetos a investigación penal por hechos ocurridos en ejercicio de funciones de resguardo del orden público durante el período señalado. El segundo artículo establece cinco excepciones: delitos sexuales, desaparición forzada, secuestro, delitos cometidos por motivos personales como lucro o venganza, delitos contra la probidad administrativa o la fe pública, y delitos comunes ejecutados fuera de actos de servicio. Los dos artículos restantes regulan aspectos procedimentales de la amnistía.
La senadora Kaiser ha presionado públicamente al gobierno recordando los dichos del Presidente José Antonio Kast, quien en campaña se comprometió a indultar a carabineros «perseguidos o condenados» por el estallido. En su cuenta de X, la parlamentaria emplazó: «Llegó el tiempo de las definiciones, aunque generen polémica. ¿Está o no está La Moneda con los libertarios en el esfuerzo por indultar de manera general a nuestras policías y militares?».
TENSIONES EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS
En paralelo, la bancada de diputados del Partido Nacional Libertario busca ingresar su propio proyecto de indultos. Sin embargo, ya se encontraron con un dique antes de su presentación. En la comisión de Derechos Humanos de la Cámara, su presidenta es la diputada libertaria Gloria Naveillán, lo que podría facilitar su tramitación. Pero en el Senado, la comisión de Derechos Humanos es presidida por Fabiola Campillai, una de las víctimas más emblemáticas del estallido social, quien ya advirtió que no pondrá el proyecto en tabla.
La molestia por la falta de gestos del gobierno en esta materia se ha manifestado abiertamente. Diputados libertarios y republicanos acompañaron al oficial de Carabineros Pablo Carvajal al centro de justicia, en una señal de apoyo. El presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, insistió este jueves: «Existe el compromiso del Presidente de la República de hacerse cargo, individualmente, de los indultos respecto de personal policial y uniformado durante el 18-O. Hasta el momento no ha hecho nada. Han pasado tres meses, yo no sé cuánto tiempo se necesita para tomar una decisión en estas materias».
SIN AVANCES A LA VISTA
La estrategia libertaria se enfrenta así a un doble cerrojo: la falta de voluntad del gobierno para impulsar los proyectos y la resistencia de las comisiones del Congreso, que tienen otras prioridades legislativas. El Ejecutivo, por su parte, prefiere no tomar partido para evitar nuevas tensiones entre los partidos que lo sustentan. La derecha, dividida entre quienes exigen gestos concretos y quienes prefieren un análisis caso a caso, no logra cerrar filas. Mientras tanto, las iniciativas que prometen cambiar el curso judicial de los procesos vinculados al estallido y la dictadura quedan a la espera de una urgencia que no llega.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
